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Homero

Biografía de Homero
Philippe-Laurent Roland, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons
Nombre CompletoὍμηρος Hómēros
OcupaciónAedo
NacionalidadGriega
GénerosEpopeya

Biografía de Homero

Homero fue un antiguo poeta y aedo griego, quien era reconocido por ser el autor de las principales poesías épicas griegas: la “Ilíada” y la “Odisea”. Nació y vivió en el siglo VIII a. C y su vida fue una mezcla de leyenda y realidad. La tradición sostenía que Homero era ciego y pudo haber nacido en cualquier localidad de la Antigua Grecia: Esmirna, Colofón, Atenas, Quíos, Rodas, Argos, Ítaca Salamina o Pilos.

En palabras de Hegel, Homero significaba “el elemento en el que vive el mundo griego como el hombre vive en el aire”. Admirado, imitado y citado por todos los poetas, filósofos y artistas griegos que le siguieron, es el poeta por antonomasia de la literatura clásica, a pesar de que la vida de Homero aparece rodeada del más profundo misterio, hasta el punto de que su propia existencia histórica ha sido puesta en tela de juicio.

Biografía Homero

Recreación de la figura de Homero mediante Inteligencia Artificial

De acuerdo con los historiadores modernos, en caso de que haya existido, es probable que Homero naciera y viviera en la zona colonial griega del Asia Menor. Esto se extrae a partir de las características lingüísticas plasmadas en sus obras y de las tradiciones abordadas, típicas de la región jónica. Para Píndaro y Semónides de Amorgos, sólo Atenas y Esmirna podían reclamar el honor de ser su cuna.

Son varias las biografías de Homero donde en sus contenidos incluían la famosa ceguera del poeta siendo legendario y novelesco. La más antigua, atribuida sin fundamento a Heródoto, data del siglo V a.C., en ella, Homero era presentado como el hijo de una huérfana seducida, de nombre Creteidas, que le dio a luz en Esmirna. Conocido como Melesígenes, destacado por sus cualidades artísticas, iniciando una vida bohemia. Una enfermedad lo dejó ciego, y desde entonces pasó a llamarse Homero.

La cuestión homérica

Los problemas que planteaba Homero cristalizaron a partir del siglo XVII en la llamada “cuestión homérica, iniciada por François Hédelin, abate de Aubignac, quien sostenía que los dos grandes poemas a él atribuidos, la “Ilíada” y la “Odisea”, eran fruto del ensamblaje de obras de distinta procedencia, lo que explicaría las numerosas incongruencias que contienen. Sus tesis fueron seguidas por filólogos como Friedrich August Wolf. El debate entre los partidarios de la corriente analítica y los unitaristas, que defienden la paternidad homérica de los poemas, sigue en la actualidad abierto.

Otras obras

A parte de la “Ilíada” y la “Odisea”, a Homero se le atribuyeron otros poemas como la épica menor cómica “Batracomiomaquia” (“La guerra de las ranas y los ratones”), el corpus de los “Himnos homéricos”, y muchas otras obras perdidas o fragmentos como: “Margites”. Algunos autores antiguos le atribuían el “Ciclo Épico” completo, donde incluía más poemas sobre la Guerra de Troya, así como “Epopeyas” que narraban la vida de Edipo y guerras entre argivo y tebanos. Sin embargo, los historiadores modernos están de acuerdo en que la “Batracomiomaquia” y el “Margites”, los “himnos Homéricos” y los poemas cíclicos son posteriores a la “Ilíada” y la “Odisea”.

La iconografía grecorromana ha consagrado el noble rostro barbado de un anciano ciego como el de Homero. Esta es la imagen que ha atribuido la tradición al poeta de los dos poemas épicos con que se inaugura la literatura griega y la occidental, cuyo vigor lírico y narrativo permanece fresco desde hace miles de años. Su nombre y sus obras han alcanzado la gloria alimentado mitos, narraciones y leyendas a través de los siglos, sin que hayan perdido su fuerza original.

La “Ilíada” y la “Odisea”

La perfección con la calidad de la Ilíada y la Odisea, considerados obras maestras de la literatura occidental, sólo se explica por la existencia de toda una costumbre previa sobre la Guerra de Troya que aedos y rapsodas fueron elaborando durante siglos y que culmina en los grandiosos poemas homéricos. A pesar de que Homero se sirve de los procedimientos de la tradición oral, es indudable que en ambos poemas hay un propósito poético, un plan y una estructura que revela la actividad de un poeta consciente de su arte.

El Triunfo de Aquiles / Crédito: Franz von Matsch, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons

La “Ilíada” solo se habría fijado en su forma definitiva (escrita), tras un largo periodo de trasmisión oral, en Atenas durante el  siglo VI a.C. y por  iniciativa de Pisístrato. La obra se centra en el décimo y último año de Guerra de Troya, cuando la cólera de Aquiles, despojado de su esclava Briseida, lleva a los troyanos, liderados por Héctor, a importantes victorias hasta la muerte de Patroclo. Sin la muerte de  Patroclo, la profecía del oráculo no se habría cumplido y Troya nunca habría sido conquista por los aqueos. La obra termina con los funerales en honor a Héctor, muerto a manos de Aquiles, y Patroclo.

Frente a la epopeya guerrera, la “Odisea” es considerada una narración de aventuras marinas. Dividida en 24 cantos, la obra cuenta el difícil regreso de Odiseo, tras la guerra  de Troya, a su natal Ítaca. Durante todo el viaje, Odiseo se ve a merced de los dioses, que mueven fichas y retrasan su viaje; mientras que en casa, su amada Penélope, es cortejada por numerosos pretendientes. Eventualmente, la obra llega a su fin con la victoria de Odiseo en el concurso de pretendientes de Penélope, momento en el que su amada finalmente le reconoce.

Por mucho tiempo se creyó que las historias de la Guerra de Troya eran solo mitos y leyendas creados por Homero. Sin embargo en el siglo XIX, el alemán Heinrich Schliemann comenzó la búsqueda de Troya, ciudad que descubrió en 1872, gracias a las excavaciones en la colina de Hisarlik (en Turquía). Su descubrimiento hizo historia cambiando para siempre la percepción de la obra de Homero.

Sobre la muerte de Homero también hay mucho misterio. De acuerdo con documentos históricos del siglo V a.C., la muerte sorprendió a Homero en Íos una Isla griega del archipiélago de las Cícladas del mar Egeo, en el transcurso de un viaje a Atenas.

Algunos investigadores modernos afirman también que, a partir de sus obras, es posible concluir que Homero tenía mucho contacto con la nobleza de la época.

Obras de Homero

  • La Ilíada: La fecha de su composición es controvertida: la opinión mayoritaria la sitúa en la segunda mitad del siglo VIII a. C.
  • La Odisea: Se cree que fue compuesta en el siglo VIII a. C.
  • Batracomiomaquia.
  • Himnos Homéricos.
  • Guerra de Troya.
  • Margites.

Frases célebres de Homero

  • “El genio se descubre en la fortuna adversa; en la prosperidad se oculta.”
  • “Nada hay tan dulce como la patria y los padres propios, aunque uno tenga en tierra extraña y lejana la mansión más opulenta.”
  • “Odioso para mí, como las puertas del Hades, es el hombre que oculta una cosa en su seno y dice otra.”
  • “Los hombres se cansan antes de dormir, amar, cantar y bailar que de hacer la guerra.”
  • “Dejemos que el pasado sea el pasado.”
  • “De su suerte ningún hombre, sea cobarde o valiente, puede librarse una vez nacido.”
  • “Sin familia, sin ley, y sin hogar debe vivir quien apetece las horrendas luchas intestinas.”
  • “También un hombre goza con sus penas cuando ya tiene mucho sufrido y mucho trajinado.”
  • “En la juventud y en la belleza la sabiduría es escasa.”
  • “Llevadera es la labor cuando muchos comparten la fatiga.”

 Homero en el cine y la televisión

Entre las adaptaciones más famosas de su obra en el cine y la televisión se encuentran: Ulises (1954) de Mario Camerini; La Odisea (1997) de Andrei Konchalovsky; O Brother (2000) de los hermanos Coen y Troya (2004) de Wolfgang Petersen, con el protagonismo de Brad Pitt, Diane Kruger, Sean Bean, Eric Bana y Orlando Bloom. Esta última cinta es quizás una de las adaptaciones más criticadas.

 

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