Arte

Paolo Veronese

Biografía de Paolo Veronese
Tomado de: https://www.instagram.com/p/Bq1jVVsHp2H/

Biografía de Paolo Veronese

Paolo Veronese (1528 – 19 de abril de 1588) pintor. Nació en Verona, Italia. Su padre era un modesto picapedrero, desde los trece años de edad ayudó a Antonio Badile, allí aprendió dibujo. Su primera obra conocida, un retablo para la familia Bevilacqua (1548). Es uno de los exponentes del Manierismo veneciano. Se trasladó a Venecia, donde sus colegas le llamaron Veronés (por su ciudad de origen). Logró una aceptable aceptación por ser un destacado alumno en la escuela veneciana.

En año 1541 fue discípulo y ayudante de Antonio Badile, originario de Verona, Paolo se casó con cuya hija Elena. En el año 1556 recibió en Venecia su primer encargo representativo: la decoración de la sacristía y los techos de la iglesia de San Sebastián. Allí crea un ciclo de pinturas con perspectiva de abajo a arriba. En Venecia aportó a la realización de las pinturas del techo de la Sala del Consejo de los Diez y de la contigua Sala de las Tres Cabezas, en el Palacio Ducal. En adelante, se ocupó de la decoración al fresco de la iglesia de San Sebastiano, que catapultó su popularidad.

Poco después, viajó a Roma para colaborar con Andrea Palladio en los frescos de la Villa Barbaro. Ahora bien, en la década de 1570, realizó una serie de cuadros de gran formato sobre temas bíblicos: La Virgen y la familia Cuccina, la Adoración de los Reyes, Las bodas de Caná y el Camino del Calvario la familia Cuccina, estos fueron reflejo de un estilo renovado, profundizando en el color y agregando más la técnica del claroscuro.

Los cuatro reposan en la Galería de Dresde, en ocasiones se confunde con Las bodas de Caná con la versión anterior. Fue el elegido para pintar La Última Cena (1573); un gran lienzo que se encuentra en la Galería de la Academia de Venecia. Debemos mencionar que esto le generó grandes problemas, fue llevado al tribunal de la Inquisición, Veronés fue juzgado por representar el hecho religioso con una excesiva libertad e irreverencia pues representó a San Pablo repartiendo los alimentos. Veronés argumentó que había añadido personajes, animales y otros elementos por cuestiones creativas. El acuerdo fue cambiar el título al cuadro que pasó a denominarse Cena en Casa de Leví.

En las obras demostró la capacidad de retratar a la sociedad veneciana: sus dinámicas y la opulencia de sus fiestas y banquetes. Realmente, Venecia era por entonces una de las ciudades más brillantes de Europa, y supo reflejarlo cabalmente en sus obras, en ocasiones disimulo en temas religiosos para denunciar de manera implícita lo anteriormente comentado. Son estas obras: la Cena de Simón, la Cena de los Serviti, la Última Cena (1561), las que mejor reflejan su arte brillante, pomposo, y lleno de soltura.

El Palacio Ducal sufrió un incendio y tuvo que volver a trabajar para el Estado veneciano, en la decoración de la sala del Colegio y después en la de la sala del Gran Consejo, donde fue el responsable de realizar el suntuoso Triunfo de Venecia. En sus últimos años decidió emprender un camino por una pintura de tipo más reflexivo, menos decorativo. Veronés influyó en pintores barrocos como Rubens, y Tiépolo. Claramente su estilo prebarroco fue un punto de clave para la llegada del barroco.

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