Paul Cézanne

Paul Cézanne
Dominio Público

Biografía de Paul Cézanne

Paul Cézanne fue un pintor francés, adscrito al postimpresionismo y considerado como una influencia fundamental para el arte del siglo XX y XXI. Nació en la ciudad de Aix-en-Provence, Francia, el 19 de enero de 1839, y falleció en la misma, el 22 de octubre de 1906. Durante su vida, Paul Cézanne no recibió gran reconocimiento; estuvo presente en pocas exposiciones. En sus últimas décadas desarrolló tendencias asociales y prefería aislarse para pintar. Su obra fue posteriormente elogiada por el movimiento expresionista. Pablo Picasso y Henri Matisse le admiraban, también el poeta Rainer Maria Rilke. A Paul Cézanne se le atribuye la frase: «Cuando juzgo el arte, tomo mi cuadro y lo pongo junto a un objeto que es obra de Dios, como un árbol o una flor. Si desentona, no es arte».

Los padres de Paul Cézanne fueron Anne Elisabeth Honorine Aubert y el banquero Louis Auguste Cézanne. Tuvo dos hermanas: Marie y Rose. En su infancia estudió en el Colegio de Saint Joseph, en Aix. Luego en el Collège Bourbon, donde se hizo amigo de Émile Zola. Para complacer a su padre, Cézanne intentó iniciar una carrera financiera, estudió leyes en la Universidad de Aix-Marsella; su madre, por el contrario, siempre apoyaría su inclinación artística. En 1861, en contra de los deseos de Louis Auguste Cézanne, el joven emprendió un viaje a París. Al poco tiempo, el padre se decidiría a apoyar económicamente a su hijo, favoreciéndole las condiciones de vida. Paul Cézanne asistió a la Academia Suiza de París y fue rechazado en la École des Beaux-Arts. Es probable que se sintiera decepcionado, pero no abandonó sus intentos. De esa época es muy reconocida su devoción artística y posterior amistad con Camille Pissarro, quien lo convenció de utilizar colores «más vivos y menos sombríos»; Cézanne pintaba paisajes en compañía de Pissarro. Las obras de Caravaggio y Velázquez le sirvieron de influencia, también las de Eugène Delacroix y Édouard Manet.

En sus inicios, el Salón de París rechazaba la mayoría de sus obras.  En 1869, Paul Cézanne conoció a Marie Hortense Fiquet, con quien contraería matrimonio muchos años después; ella moriría en 1922. En 1870 la pareja viajó a Marsella, para evitar el reclutamiento de Cézanne y una marcha a la Guerra Franco-prusiana; luego volvieron a París, donde nacería su hijo Paul, en 1872. En el transcurso de aquella década, el pintor francés fue admitido en el movimiento impresionista

. En 1874 expuso tres obras en una exhibición relativamente privada, las pinturas fueron: «Una moderna Olimpia», «Paisaje de Auvers-sur-Oise» y «La casa del ahorcado». No obstante, sus creaciones seguían siendo criticadas; el pintor se retiró del grupo impresionista. En 1878 su padre se enteró de su relación con Marie Hortense, casi diez años después. En un principio, él se molestó, luego aumentó la ayuda económica que realizaba a su hijo. Cézanne vendía pocas pinturas. En 1881 su padre construyó un estudio para él, en Aix-en-Provence; así, la familia se trasladó a esa ciudad. En ese mismo año, Cézanne conoció a Gauguin y pareció distanciarse definitivamente de los impresionistas.

Der Teich des Jas de Bouffan im Winter

En 1882 logró exponer en el Salón de París una antigua obra, de 1866, titulada: «Retrato de Louis-Auguste Cézanne», en ella, un personaje lee el periódico ‘l’Evénement. La muerte de Manet lo entristecería demasiado. Y ya en 1886, el pintor y Marie Hortense se casaron. En ese año murió su padre, dejándole una herencia que significó una soñada independencia en términos monetarios. También en aquel 1886, Paul Cézanne dejó de verse con Émile Zola. Los rumores afirman que el pintor se molestó porque Zola escribió una obra en donde uno de los protagonistas estaba basado en él. Cézanne pasaría la década de 1890 prácticamente solo, aislado y lejos de su familia, dedicándose a pintar. Desde entonces, la relación de la pareja atravesaba una profunda crisis, tanto que, ya en 1900, Cézanne pensaba dejarle sus bienes exclusivamente a su hijo y ninguno a ella. En 1897 falleció su madre. En esa época, la crítica y los salones de exposición comenzaron a admitir un mayor número de sus obras.

La obra de Cézanne se centró un intento por retratar la vida cotidiana tal como sólo él podía observarla, más allá de las temáticas preestablecidas; dicha pretensión se intensificó en su época postimpresionista. Una de sus claras marcas fue tratar de representar objetos desde perspectivas distintas (por ejemplo, el ojo izquierdo y el derecho), pero en una sola imagen, es decir, al mismo tiempo. Así, es probable afirmar que Cézanne también fue un estudioso de los fenómenos visuales. El resto de sus cuadros también presentaron leves características naturalistas. El uso de las formas más simples influenciaría a Pablo Picasso

y al cubismo; a Cézanne se le atribuye el siguiente planteamiento, elemental para el posterior desarrollo del mismo: «Todo en la naturaleza se modela según la esfera, el cono, el cilindro. Hay que aprender a pintar sobre la base de estas figuras simples; después se podrá hacer todo lo que se quiera».

Paul Cézanne pintó hasta que se le hizo imposible. Tras someterse a una fuerte tormenta, mientras trabajaba en uno de sus estudios, contrajo neumonía. La enfermedad terminó por vencerlo, el 22 de octubre de 1906. Tenía 67 años al momento de su muerte. Sus obras más reconocidas son: «El asesinato», de 1870; «La montaña de Sainte Victoire», pintada entre 1885 y 1887; «Señora Cézanne en la butaca roja», de 1877; «Martes de Carnaval», de 1888; «El niño en el chaleco rojo», concebida entre 1889 y 1890; «Cesto de manzanas», de 1893; «Bodegón con cortina» y «Los jugadores de cartas», ambas de 1895; «Las grandes bañistas», creada entre 1900 y 1905;  «Pirámide de calaveras», de 1901; y «Botella, garrafa, jarro y limones», lograda entre 1902 y 1906.

 

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