Édouard Manet

Biografía de Édouard Manet
Dominio Público

Biografía de Édouard Manet

Édouard Manet (23 de enero de 1832 – 30 de abril de 1883), pintor y grabador. Nació en la capital francesa, París. Su familia ostentaba un estatus social alto, su padre, Auguste, se desempeñaba como funcionario del Ministerio de Justicia. Su madre, Eugénie-Désirée, hija de un diplomático. Siempre estuvieron muy preocupado por darle la mejor educación a su hijo Édouard, pero realmente él fue un estudiante mediocre que se interesaba más por dibujar que por las clases que le impartían. Una persona clave en su vida artística fue el hermano de su madre, quien a escondidas de sus padres cuando era un niño le enseñaba nociones básicas sobre dibujo y en algunas ocasiones, cuando sus padres no estaban, lo llevaba a ver clases de dibujo al Museo del Louvre.

Como consecuencia del bajo desempeño del joven, discutía constantemente con su padre que no estaba a gusto con la preferencia por las artes de Édouard. En su juventud su padre lo obligó a ingresar en la Escuela Naval pero no aprobó las pruebas requeridas. Luego lo insto por estudiar derecho, pero este no acepto. Así que, su familia no tuvo más opciones sino la de financiar sus estudios artísticos, iniciados en 1850 en el taller del pintor clásico Thomas Couture. Manet abandonó por un tiempo el taller para alistarse en un buque mercante. Pero al poco tiempo retornó a sus actividades de rutina.

Paso varios años ahí hasta que abandonó nuevamente el taller, ya que consideraba anticuadas las enseñanzas de Thomas Couture. Con algún dinero reunido y con la ayuda de su tío incondicional, emprendió un viaje por varios países de Europa, Italia, Holanda, Alemania y Austria, donde visitó infinitos museos, bibliotecas, exposiciones, iglesias y conoció algunos grandes maestros del momento. Posteriormente, visitó España, quedó fascinado por sus costumbres, el folclore y el mundo del toreo. Recibió influencia artística de Frans Hals, Diego Velázquez y Francisco de Goya, algunos de los artistas españoles más influyentes del momento.

La primera etapa de Manet como pintor estuvo lleno de temas relacionados con los mendigos, pícaros, personajes de tertulias y escenas taurinas españolas tales como El cantante español; un óleo sobre lienzo que hacer parte del movimiento impresionista realizado en 1860. Gracias a dicha obra Manet obtuvo su primer premio en el Salón de París, los jurados destacaron el excelente manejo de las tonalidades oscuras, probablemente inspirado en el Barroco

español, mezclando con grises, marrones y blancos como herramienta de contraste. Otra de sus obras inspiradas en su viaje a España fue su primer retrato de Lola de Valencia, obra sobre lienzo de una bailarina española de la compañía del Ballet de Camprubí.

Mientras realizaba sus obras, en su ciudad natal frecuentaba la tertulia del café Guerbois, allí conoció a los impresionistas Degas, Monet y Pissarro, iniciándose así una estrecha relación con el movimiento impresionista. Pero en realidad, nunca fue un impresionista en sentido estricto, porque nunca realizó algún tipo de exposición con el movimiento y, eventualmente rechazaba su afiliación a este movimiento. En suma, algunos impresionistas criticaron sus obras en donde Manet pintaba la ciudad y la vida moderna sin tapujos. Aunque no se reconoció como impresionista, para ejecutar estas obras utilizó técnicas propias del movimiento.

Le Déjeuner sur l’Herbe (El almuerzo sobre la hierba), 1863.

Seguro de su conocimiento y la experiencia adquirida, Édouard Manet, decidió establecer su estudio propio. Artistas y literatos como Henri Fantin-Latour, Edgar Degas y Charles Baudelaire, fueron de gran apoyo para el progreso de su taller. A su taller llegaron una cantidad responsable de discípulos, lo que hizo que su popularidad se expandiera rápidamente, al igual que sus obras. Muchas de sus obras fueron acogidas por el crítico de arte y escritor Théophile Gautier. De su taller nació una obra importante obra Música en las Tullerías (1862); obra de estudio, en la que incluye los retratos de sus amigos y el suyo. Utiliza contrastes fuertes entre blancos y claros con el negro, creando una iluminación natural que inclina al espectador que es una escena al aire libre.

Otra de sus célebres obras, que al principio fue rechazada por el Salón de Otoño y criticada por muchos pintores, Desayuno sobre la hierba (1863), es una mujer desnuda, esta es su modelo preferida Victorine Meurent, cercada por dos jóvenes engalanados de forma contemporánea. En la obra se emplea una técnica revolucionaria en el tratamiento de la perspectiva y de la representación del entorno natural. Las obras de Manet fueron magnificas, podemos mencionar otra como: Olimpia (1863), en dicho cuadro aparece Olimpia en compañía de su dama, una mujer negra con un ramo de flores. Esta pintura generó polémica porque la modelo era una reconocida prostituta de París. Para la sociedad fue una pintura con un tema poco respetable, salió a la luz después de dos años de haber sido pintada.

Pero la polémica aumentó cuando el pintor a finales de la década de 1870 acentuó el naturalismo de su temática, dándole mayor protagonismo a prostitutas y coquettes sorprendidas bebiendo o seduciendo a sus jóvenes amantes, estas interpretaciones fueron acompañadas de un excelente tratamiento de la luz. Manet abandonó su técnica tradicional, el óleo, para pasar al pastel.  Para este momento, su salud se hallaba deteriorada a causa de una enfermedad infecciosa originada en su pierna izquierda.

Con todo y eso en 1882 participó en una importante exhibición de arte francés que tuvo lugar en Londres, en esta exhibición presentó Bar del Folies-Bergère, su última gran composición. Al año siguiente la enfermedad avanzó y tuvieron que amputarle la pierna. Manet no pudo recuperarse de dicha operación, poco después murió en el año 1884. Posteriormente, se realizó la exhibición póstuma de sus obras, en donde fue catalogado como el padre del impresionismo.

 

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