Historia y biografía de

Cultura

Historia del altar de muertos

Altar de muertos
RubeHM [CC BY-SA 4.0], via Wikimedia Commons

Altar de muertos

El altar de muertos (tradición de la cultura popular de México declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO) también conocida como ofrenda del día de muertos se desarrolla en el marco del Día de muertos. Las familias instalan altares en sus hogares en honor a las personas que han fallecido sean familiares o allegados. En el altar se disponen alimentos, velas, dinero, agua, flores y objetos valiosos del difunto a modo de ofrendas.

Historia

Se cree que esta celebración ha tenido presencia en diferentes culturas como la china, la árabe o la egipcia, pero en las culturas prehispánicas del continente americano no ha sido de menor importancia y estaba presente antes de la colonización; así, posee una amplia cosmovisión de la muerte acompañada de una diversa iconografía que representa la solemnidad y religiosidad, pero al tiempo lo festivo, y jocoso. La muerte ha tomado una riquísima diversidad de interpretaciones en el arte del país mexicano. Se representa como una deidad y también un personaje crítico de la sociedad.

Las culturas originarias de México asumían la muerte como una celebración a otra vida. Por ello, está llena de rituales y ceremonias. El altar de muertos es la máxima expresión de lo que significa la muerte para la población mexicana. Los españoles no comprendían esta concepción de la muerte pues para ellos era negativa y no había vida después de la muerte. Mientras que para las culturas indígenas de Mesoamérica era la oportunidad de llegar a Xiomoayan (inframundo), para llegar allá el alma demoraba 4 días; el viajero llegaba con ofrendas para los señores del Mictlán: Mictlantecuhtli (señor de los muertos) y su compañera Mictecacíhuatl (señora de los moradores del recinto de los muertos). El muerto se quedaba en este lugar por cuatro años luego llegaba a la obsidiana de los muertos para su total descanso.

Dependiendo de la circunstancia de muerte existe un lugar: Tlalocan (muertes relacionadas con agua), Tláloc (muertos en combate y cautivos sacrificados), Omeyocan (mujeres muertas durante al parto), Mictlán (muerte natural), Chichihuacuauhco (niños muertos). Los familiares de los muertos debían proveer de elementos necesarios a los muertos para su tránsito al inframundo.

Con la llegada del cristianismo se difunde la idea del infierno y el terror a la muerte. De este modo comienzan a surgir ideas y practicas sincréticas. Por ello, se empezó a celebrar el Día de los Fieles Difuntos, se desarrollaban ceremonias adornadas con flores, oraciones, procesiones y el llamado pan de muerto.

 

Estructura del altar de muerto

El altar Se coloca sobre una mesa o repisa cuyos niveles representan los estratos de la existencia. Usualmente don de dos niveles: el cielo y la tierra; debemos indicar que, los altares de tres niveles representan el purgatorio. Mientras que los de siete niveles simbolizan todos los niveles que considera la cultura mexicana para llegar el descanso eterno.  Cada uno de los escalones se forra en tela negra y blanca. En los niveles se ubica:

  • un santo del cual se sea devoto
  • ánimas del purgatorio
  • sal
  • pan
  • alimento y las frutas preferidas del difunto
  • fotografías de las personas ya fallecidas y a las cuales se recuerda por medio del altar.
  • semillas

Otros elementos representativos del altar:

Imagen del difunto, la cruz, ánimas del purgatorio, incienso, arco, velas, agua, flores, calaveras, bebidas alcohólicas

To Top