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Biografía de El Bosco

Jheronimus van Aken (1450 – 9 de agosto de 1516), pintor holandés. Conocido comúnmente en por los hiapanohablantes como El Bosco.  Nació en Vughterstraat de Bolduque, Hertogenbosh, Holanda. Su vida se desarrolló dentro de una familia de pintores, ellos se dedicaban a la pintura al fresco, dorar esculturas de madera y a la producción de objetos sagrados. Al terminar la escuela básica prematuramente, van Aken ingresó a la Escuela Latina, aquí se instruyó en pintura y dibujo. Posteriormente, conoce a Aleyt; hija de la familia pudiente Van de Meervenne, los dos deciden unir sus vidas. Se mudaron cerca al taller de pintura de la familia de Jheronimus.

Sobrevino para la familia un lamentable suceso, la muerte del señor van Aken, los hijos tuvieron que hacerse cargo del hogar y también del taller, este quedó legalmente bajo la administración del hermano mayor que comenzó a usar el nombre artístico Hieronymus Bosch. Para este momento, Jheronimus ya tenía cierta fama como pintor, primero por su gran talento y segundo por el contacto con ricos burgueses, gracias a su esposa. Además, por intervención de su esposa ingresa a la cofradía religiosa Illustre «Lieve Vrouwe Broederschap» a la que ésta pertenecía. En esta se realizan representaciones sagradas que le sirve a El Bosco para aumentar su experiencia artísticamente.

Como miembro de la cofradía, El Bosco, realizó importantes obras para la institución, obras que firmó bajo el nombre artístico: Jheronimus Bosch. Una de las más importantes fue la del Juicio Final, una obra de grandes dimensiones avaluada por treinta y seis libras pagados por el duque de Borgoña Felipe el Hermoso. Luego de ese momento, El Bosco trabó una gran amistad con el duque y su padre, el emperador Maximiliano I de Habsburgo, varias veces recibió invitaciones de ellos para celebrar grandes banquetes. En suma, realizó la obra la Tabla del Espíritu Santo, para una institución de caridad. Asimismo, su importante obra La coronación de espinas (1485).

El jardín de las Delicias, de El Bosco

El jardín de las delicias (1480-90), sin duda alguna su obra de arte más famoso en todo el mundo. Se trata de una obra de gran formato conformada por tres secciones pintadas al óleo sobre tabla, sus dimensiones son de 220 x 389 cm. Esta enigmática obra puede ser interpretada desde muchos ángulos y percepciones, pero lo que si es cierto es que está narra la historia y el devenir de la humanidad. Una de las secciones que más polémica generó en su tiempo fue la de El edén de la lujuria, esta retrata figuras desnudas de personas de raza blanca y negra, las expone teniendo relaciones heterosexuales y homosexuales. El primer comprador de esta obra fue Felipe II.

Comenzando el año 1500, se observa un cambio en su técnica y estilo. Por ejemplo, incluye armónicamente figuras colosales en paisajes hermosos. Se asegura que estas innovaciones tienen su origen en un viaje realizado por El Bosco a Italia, específicamente a Venecia. Una de sus obras que ejemplifican el cambio de estilo es el tríptico de Las tentaciones de San Antonio, El Bosco asombra con su imaginativo uso de símbolos e imágenes grotescas que parecen similares a una pesadilla. Los personajes están deformados en caricaturas; los santos son representados como sujetos comunes y de aspecto vulnerable.

En realidad, El Bosco realizaba este tipo de obras libre de ataduras económicas, este gran pintor podía darse el lujo de rechazar contratos o simplemente pintar por convicción. Esto por la solvencia económica que le significó su matrimonio con Aleyt van der Meervenne, puesto que Aleyt había contribuido como dote unos terrenos ubicados en la zona de Oorschot. Realmente, ha sido uno de los pintores más privilegiados en este tema, porque pudo expresar y dar a conocer su pensamiento plasmados en los lienzos. Por el contrario, muchos pintores de su época tuvieron que realizar obras por encargo en la que difícilmente podemos ver su pensamiento o sentir.

Es claro que la pintura de El Bosco se distinguió por ser de carácter religioso, pero la diferencia es que buscaba representar a las figuras de los santos como personas comunes, perfectamente vulnerables, en ocasiones casi caricaturescos. En sus obras usualmente había un mensaje moralista satírico, esto provoco que se desatara una ola de comentarios apocalípticos en su contra. Aunque, esa actitud le ganó muchos admiradores, igual de inusuales a él, estos se encargaron de pagar grandes cantidades de dinero con tal de tener estas preciosas obras en sus manos. Figuras como el padre Sigüenza y Felipe de Guevara, fueron los primeros que hablaron de su obra y por supuesto Felipe II, quien reunió una gran cantidad de sus obras, lo que explica la abundancia de sus obras, actualmente, en museos españoles.

El 9 de agosto de 1516 Jheronimus, el artista que influyó importantes figuras del arte como Pieter Brueghel, James Ensor, Max Ernst y Salvador Dalí, murió a causa de una epidemia que azotó su ciudad natal, Bolduque.  Su mujer se hizo cargo de una cantidad importante de sus creaciones. Estas creaciones luego fueron vendidas a importantes instituciones de arte o al mejor postor, muchas de ellas se encuentran en importantes museos de España.