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Historia del Imperio Romano

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Historia del Imperio Romano
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Historia del Imperio Romano

Debemos mencionar que Octavio fue el primer emperador de Roma y el hombre que dio inicio al vasto Imperio Romano. Todo sucedió luego de vencer a Antonio en el Egipto, entró triunfalmente a Roma en el año 29 d.C. la primera acción que realizó fue clausurar el templo de Jano. El pueblo y el Senado le recibieron con gran admiración y respeto, titulándolo el Gran Pontífice, bajo el nombre de Augusto. Su época fue conocida como El Siglo de Augusto.

El Imperio Romano con Augusto a la cabeza experimentó grandes cambios, fue reorganizado por medio de reformas en el ramo político, religioso y militar en el Impero Romano. Para ello, el Senado le concedió todas las atribuciones. Para garantizar que su administración impactara todo el extenso territorio, doto de poder a algunos Senadores en diversas regiones, fueron llamadas Provincias Senatoriales. En el ramo social, existió un aumento de la clase plebeya, en función de la desaparición de la Clase Media, esta clase usualmente vivió de las donaciones del Imperio y de labores informales. Por otro lado, los burgueses, se desempeñaron en el Senado como inspectores financieros, gobernadores de provincias menores y prefecturas. En el Siglo de Augusto, los esclavos aumentaron por las constantes conquistas. Se dedicaban a los servicios domésticos, la agricultura, la minería, las artesanías y las grandes construcciones.

Económicamente, Augusto introdujo el latifundio que claramente afectó negativamente la agricultura, surgió una fuerte migración de los campesinos a Roma. Propagando el aumento de la clase plebeya, pero del mismo modo la exportación de trigo. Gracias a las conquistas, la producción minera despegó, con ello, el aumento de mano de obra esclavizada. El comercio se acrecentó con la construcción del puerto de Ostia, donde descargaban los productos de occidente, y en el puerto de Pozzoli los productos de oriente. Los productos eran: metales de España, ámbar, perfumes, especias, sedas y piedras preciosas del Extremo Oriente; etc.

Por ser un periodo de escasas guerras, los escritores y artistas, como Agripa y Mecenas, pudieron desarrollar sus virtudes, convirtiendo a Roma en una ciudad imponente. Se destacó el desarrollo de la poesía, historia, filosofía y oratoria. Aquí podemos destacar al poeta Publio Virgilio Marón, Horacio y Publio Ovidio Nasón. También, historiadores como Tito Livio, Publio Cornelio Tácito y Plutarco. Igualmente, Lucio Séneca, Marco Aurelio y Epicteto que fueron los filósofos más destacados del Imperio. Durante el periodo de Augusto, en el campo de la oratoria se distinguió Marco Tulio Cicerón, el orador más grande de Roma.

Se dice que antes de Augusto Roma estaba construida en ladrillo y luego de él, quedó en mármol. Esta expresión se usó para indicar los avances arquitectónicos en el Imperio Romano, especialmente en la capital. Los romanos imitaron a los griegos en el empleo de columnas y capiteles. Y de los etruscos introdujeron el arco, la bóveda y la cúpula, también materiales como la piedra, ladrillo y hormigón. Las construcciones romanas a diferencia de las griegas fueron más elevados y armoniosos y de utilidad pública. Sus principales construcciones fueron templos, anfiteatros y teatros, palacios, columnas conmemorativas, circos, foros, lugares de mercadeo, basílicas o locales donde se administraba justicia. También la ciudad fue organizada con termas, calzadas, puentes, acueductos, cloacas y cementerios.

Entre los principales monumentos arquitectónicos de Roma, sobresalieron: el Panteón de Roma, destinado a todos los dioses, el Templo de Vesta y el Coliseo Romano con capacidad de albergar hasta 110000 espectadores. En este escenario lucharon gladiadores y posteriormente se dio el enfrentamiento de las fieras con los cristianos. Otra famosa construcción era las Termas de Caracalla y de Diocleciano.

En el Imperio Romano, la religión tenía un carácter politeísta y antropomórfico. Sus dioses representaban fenómenos naturales como también actividades humanas. Normalmente los sacerdotes realizaban el culto a los dioses en nombre de la ciudad. A cada dios se le destino un templo, con sacerdotes particulares. Júpiter, dios del cielo y de los fenómenos celestes. Era reverenciado el más poderoso de todos. Los otros dioses romanos eran: Marte, Juno, Ceres, Diana, Minerva, Mercurio, Venus, Vulcano, y Neptuno.

Repentinamente la muerte de Augusto sorprende el Imperio. Tras su muerte, Tiberio, su hijo adoptivo y el único, consiguió el poder sin problemas. Por su labor y el aprecio que le tenían, el pueblo pidió que se le divinizara, por lo cual el nombre de Augusto sería utilizado como título por los próximos emperadores. Su cuerpo fue trasladado a Roma y quemado en el Campo de Marte.

A partir del siglo III d.C. el Imperio Romano comenzó a experimentar cierto decaimiento, por la incapacidad de sus emperadores. Las crisis internas no fueron controladas a cabalidad y tampoco pudieron detener las invasiones de los bárbaros. Razones como la mala gestión de los gobernantes, en especial la dinastía de los Severos, la corrupción de los funcionarios y la ambición de los generales, provocaron guerras civiles, superpoblación en Roma, epidemias, robos, salteadores de caravanas comerciales, en fin.

Existió un ambiente hostil dentro del poder, el ejército tomó mucho poder hasta el punto que elegían a los emperadores y al tiempo los asesinaban. Este fue la suerte del emperador Alejandro Severo, asesinado en Maguncia en el 235 d.C. a manos de las tropas imperiales, al ver que el emperador en miras de mejorar la situación de guerra con los germanos les proporcionaba gran parte de las riquezas del Imperio, mientras ellos morían de hambre. Dicho suceso generó un ambiente de anarquía militar, los generales del Imperio hacían lo que fuere por ostentar el cargo de emperadores.

Luego del desfile de más de 20 emperadores por el Imperio Romano, totalmente convulsionado, llegó en el 312 Constantino al poder. Constantino emprendió una notable recuperación de la zona oriental del Imperio, sobre todo la ciudad que lleva su nombre, Constantinopla. Este permitirá que, con la caída de Roma Constantinopla fuera la nueva capital del Imperio.

Teodosio fue el último emperador romano, antes de morir emprendió la división del Imperio entre sus hijos. Arcadio y Honorio, en el año 395 d.C. Entonces, el Imperio Romano de Oriente: que comprendía los territorios de Grecia, Macedonia, Turquía, Siria, Palestina y Egipto. Con capital en Constantinopla, fue gobernada por Arcadio, hijo mayor del emperador. La parte occidental; que incluía los territorios actualmente conocidos como Italia, Francia, España, Portugal, Inglaterra y el norte de África. Con capital Milán, quedó en posición de Honorio.

Las guerras civiles generaron que una ingente importante de territorios fueran ocupados por tribus bárbaras dedicadas a la agricultura y el pastoreo, pero también al saqueo y asaltos. Con la división del Imperio el fenómeno migratorio aumentó. Algunos grupos llegaron de forma pacífica a engrosar las filas del ejército, en las labores del campo y de la industria. Pero muchos otros no lo hicieron así. Otro motivo que destruyó el Imperio fue el auge del cristianismo, que al principio era una secta minoritaria, y luego, se mostraron feraces ante el gobierno de Teodosio. Por ello, él en el Edicto de Tesalónica en el año 380 estableció el cristianismo como religión oficial. Como consecuencia, libros, estatuas y templos fueron devastados. Pero gracias al fortalecimiento de Oriente la cultura romana no se perdió totalmente.

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El Árbol de Navidad

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Tomado de: https://www.instagram.com/p/BqZ9YlqA4WT/

Historia del Árbol de Navidad

El Árbol de Navidad. Es un elemento muy popular en la temporada navideña. En los primeros tiempos se utilizaban los árboles de pino de menor tamaño. Aunque ahora, se compran arboles sintéticos de plástico y otros materiales con forma de pinos. Se decora con adornos como bolitas de colores de cristal u otro material menos frágil, luces, estrellas, lazos, espumillones, guirnaldas u otras decoraciones. La estrella es la representación de la estrella de oriente mencionada en San Mateo, fue la estrella que referenciaron los Tres Reyes Magos para guiarse y llevar los regalos al niño Dios. Los regalos se suelen ubicar debajo del árbol y son repartidos el día de Noche Buena. En el árbol de Navidad también se suele poner motivos alusivos a la Navidad, y luces que significan la esperanza y la alegría de esta época de reflexión y unión.

 

Origen del Árbol de Navidad

Según hipótesis su origen se remonta a los Celtas de Europa Central, quienes representaban con los árboles sus Dioses. Se celebraba la existencia del Dios del Sol y la fertilidad con un gran árbol, el Árbol del Universo, del cual se decía que en su copa se encontraba el cielo y en sus raíces profundas el infierno. Con los años y la expansión de la religión católica se empezó a reemplazar el árbol al Dios Odín por un pino para honrar al Dios cristiano. Se dice que esto fue gracias a las enseñanzas de San Bonifacio, evangelizador de Alemania. Él cortó un árbol que representaba al Yggdrasil (o un árbol consagrado a Thor), y en su lugar plantó un pino, especie perenne, que sirvió para simbolizar el amor de Dios.

El árbol fue decorado con manzanas que representaban el pecado original y con velas que representan la luz de Jesucristo. Como podemos ver el cristianismo empezó a adoptar la idea del árbol para honrar a Cristo. En este sentido, el primer árbol de Navidad formal apareció en Alemania en el año 1605, y de ahí fue extendiéndose a todo el mundo cristiano. Décadas después se sumó la figura de Santa Claus, conocido también como Papá Noel en las regiones latinoamericanas, y como una estrategia comercial se empezaron a regalar presentes en la noche de Navidad, estos regalos se ubican previamente debajo del árbol de Navidad.

Este elemento tan popular en la actualidad, llegó A Finlandia en el año 1800, mientras que a Inglaterra lo hizo 29 años después, y en el Castillo de Windsor se vio por primera vez en 1841, de la mano del príncipe Alberto. En España empezó a popularizarse desde el año 1870, luego de que una princesa de origen ruso llamada Sofía Troubetzkoy, viuda del duque de Morny, contrajo segundas nupcias con el aristócrata español José Osorio y Silva, marqués de Alcañices. Por ello, la viuda instaló el primer árbol navideño en su residencia: el palacio de Alcañices ubicada en Madrid.

En Guatemala, la costumbre de armar el Árbol de Navidad llegó durante la guerra cuando se instalaron bases norteamericanas, los soldados y oficiales fueron los responsables de propagar la costumbre, cuando se celebró la Navidad en el Club Americano. Por ende, las familias guatemaltecas pudientes de la época copian la costumbre. Pasando los años la costumbre se propagó a varias capas de la sociedad. La del pinabete guatemalteco empezó a escasear por lo que las autoridades ambientales prohibieron su comercialización y sugirieron el uso de árboles sintéticos.

 

Elementos decorativos del árbol de Navidad

Bolas de motivo navideño: estas asemejan las manzanas que colgó San Bonifacio en representación del pecado capital.  Actualmente son bolas de color llamativos y alusivos a la Navidad: rojo, blanco y verde.

Estrella: ubicada en el pico del árbol, representa la fe que guía la vida del cristiano, recordando a la estrella de Belén.

Esfera: representando con ellas las tentaciones. Hoy día, se acostumbra a simbolizar los dones de Dios a los hombres.

Lazos y guirnaldas: se usan para representar la unión de las familias y personas queridas alrededor de la Navidad y el nacimiento del Niño Dios.

Luces: representan la luz de Cristo.

El árbol de Navidad también representa al árbol de la Vida o la vida eterna, por ser un pino, una especie de tipo perenne. Por otro lado, el árbol navideño, simboliza la descendencia y brote del Árbol de Jesé que sería Jesús.  La forma triangular del árbol representa a la Santísima Trinidad.

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Historia de la Navidad

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Historia de la Navidad

La Navidad es una festividad cristiana celebrada en la mayor parte del mundo desde el siglo IV d.C. Se conmemora el 25 de diciembre debido al sincretismo cultural entre el nacimiento de Jesús de Nazaret y varias fiestas paganas de origen romano y celta. Debido a la primera causa, la palabra Navidad guarda relación con Natividad en español.

Aunque es cierto que ni el Antiguo Testamento ni el Nuevo Testamento dicen de manera explícita la fecha en que nació Jesús, si se puede dilucidar el día del nacimiento a partir del Evangelio según Lucas. Aquí se afirma que Jesús nació seis meses después de Juan el Bautista. Y en Crónicas se dice que en el templo había 24 sacerdotes que oficiaban por turnos. Y que Abdías era el octavo, por lo que se puede deducir que sirvió en los primeros días de junio. Siguiendo estos cálculos, y suponiendo que tanto la madre de Juan como la de Jesús tuvieron embarazos normales, Bautista debió nacer en marzo y Jesús en septiembre. Aunque hay varias hipótesis, una de ellas basada en los Manuscritos del Mar Muerto, en la que Jesús nació el 6 de enero o en el mes de diciembre o en el de junio.

Sin embargo, no fue sino hasta el año 350 d.C. cuando el 25 de diciembre quedó como la fecha oficial del nacimiento de Cristo. Todo ocurrió en el Imperio Romano, donde se acostumbraba a celebrar los saturnales, una festividad que duraba siete días en honor a Saturno (Cronos), y que llegaba a su clímax el 25 de diciembre. El papa Julio I solicitó entonces que el nacimiento de Jesucristo tuviera lugar en esa fecha para que los romanos pudieran convertirse con mayor facilidad al cristianismo. Y ya en el año 354 d.C., el papa Liberio convierte en realidad la petición de su antecesor. En el año 379, se puede encontrar por primera vez la referencia a un banquete en Constantinopla, como los realizados hoy en día, bajo el arzobispado de Gregorio Nacianceno.

Hasta nuestros días, la Navidad ha estado prohibida en varias partes y por varias razones. En la época de la Reforma protestante, se prohibió por su estrecha relación tanto con la iglesia católica como con las antiguas tradiciones paganas. En Inglaterra, mientras tenía lugar la Guerra civil inglesa en el año de 1647, fue prohibida por los gobernantes puritanos; pero la gente no estuvo de acuerdo y se manifestó en varias ciudades, al punto de tomar Canterbury. En 1660, la prohibición fue levantada, aunque parte del clero seguía viendo la celebración con recelo. De la misma forma, en 1659, la Navidad fue declarada ilegal hasta 1681 por la influencia de los puritanos provenientes de Nueva Inglaterra. Fue necesario entonces que, en la primera mitad del siglo XIX, algunos intelectuales salvaran la tradición. Por ejemplo, Charles Dickens escribió en 1843 Un cuento de Navidad, que resultó indispensable para la restauración de la festividad.

En un comienzo, la Navidad era una fiesta donde se compartía en familia, pero luego pasó a ser una celebración en la que se repartían regalos. Esto se debe a la antigua tradición romana de los saturnales de compartir presentes, y a la figura de Papá Noel, que tiene su origen en San Nicolás de Bari. Este nació en Turquía aproximadamente en el año 280 d.C., y es en este país donde se han recogido varios relatos claves para su transición al Papa Noel actual. En uno de ellos, restaura la salud de varios niños acuchillados. Por esto se le asocia con la niñez. Y se le relaciona con los obsequios gracias a un relato en el que ayuda al padre de tres jovencitas sin dote, a las cuales les da bolsas llenas de oro para que pudieran casarse.

Ya en 1863, San Nicolás pasa a ser un gordito con barba y traje de mangas blancas por las ilustraciones que hace Thomas Nast para sus tiras cómicas de Navidad en la revista Harper’s Weekly. Luego la Lomen Company le agrega a la figura de Papá Noel su residencia en el Polo Norte y el trineo tirado por renos. Y en 1931, Coca-Cola contribuye a la popularización de los colores rojo y blanco, así como de la figura en sí. Es así como a la costumbre de recibir la época en familia, se volvió una necesidad de dar obsequios a los demás, y en especial a los niños.

Entre sus costumbres, más allá del intercambio de presentes, podemos encontrar la decoración luminosa y el introducir un pino en la casa, debajo del cual se pondrán los regalos; la corona de Advenimiento puesta en algún sitio del hogar y la cena de pavo, cordero o cerdo; la Novena de Aguinaldos y los villancicos; la realización de un pesebre, las medias llenas de dulces y las tarjetas Navideñas; entre muchas otras.

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Papá Noel (Santa Claus)

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Historia de Papá Noel

Papá Noel es un personaje de la Navidad, caracterizado por ser un anciano con panza pronunciada, vestido de rojo y con espesa barba blanca, quien reparte regalos a los niños que se han portado bien durante todo el año.

El origen de esta figura se remonta al siglo III y el IV, en especial a la figura de Nicolás de Bari en Turquía. Este provenía de una familia muy rica y religiosa, la cual, por el lado de su padre, le incitaba a hacerse comerciante en el Mar Adriático; por el otro, el de su madre, le incitaba a ser sacerdote, siguiendo los pasos de su tío, quien era obispo. La duda vocacional lo siguió hasta que la peste asoló la ciudad en la que vivía y mató a sus padres, quienes se contagiaron ayudando a los más afectados. Al ver esto, Nicolás de Bari se decidió por el camino eclesiástico. Así que regaló todas sus riquezas a los damnificados y se fue a Mira, donde vivía su tío, para hacerse sacerdote. Se cuenta que Nicolás de Bari, luego de ordenarse como sacerdote a los 19 años, curó a un grupo de niños a quienes había acuchillado un criminal y regaló a un padre el dinero suficiente para que su hija tuviera una buena dote y pudiera casarse. Por estos y otros milagros, Nicolás de Bari fue nombrado Patrono de los marineros y los niños. Es, además, considerado santo en Grecia, Turquía, Francia y Rusia.

Rápidamente, comenzó a celebrarse en Holanda, Suiza, Austria, República Checa, Luxemburgo, Alemania y Polonia la Fiesta de San Nicolás, conocida como Sinterklaas, celebrada el 5 y el 6 de diciembre. En esta se les daban regalos y monedas a los niños pobres. En 1624, los inmigrantes de origen holandés que fundaron Nueva Ámsterdam, la cual se convertiría en la actual ciudad de Nueva York, trajeron consigo la festividad. Por lo que esta era celebrada habitualmente en esta zona de Estados Unidos. Ya para 1809, el nombre Sinterklass, con el que se denominaba a San Nicolás de Bari

, pasó a ser Santa Claus, debido a que el autor Washington Irving, buscando reflejar la forma en como era pronunciado en Estados Unidos, lo puso así en su libro Historia de Nueva York. En 1823, Clement Clarke Moore le añadiría a Santa Claus, en su poema A visit From St. Nicholas, el trineo tirado por renos; además introduciría al reno Rudolph, característico por su nariz roja. En 1863, el alemán Thomas Nast dibujaría en sus historietas del Harper’s Weekly a un Santa Claus fofo y con barba. Para estas mismas fechas, Santa Claus y el francés Bonhomme Noël pasarían a unirse en un único personaje de ropas rojas, a veces llamado Papá Noel. Además, debido a un comercial en Estados Unidos elaborado por la Lomen Company, se le agregaría al ser mítico una casa en el Polo Norte, donde vivía y fabricaba los juguetes regalados. Y en el siglo siguiente, gracias a un comercial de Coca-Cola de 1931, la imagen que se había construido hasta el momento se hizo más amigable y fue difundida alrededor del mundo.

Si bien es cierto que este personaje ha sido fruto del sincretismo cultural, y que está inscrito en una festividad también caracterizada por la fusión de diferentes creencias, como los saturnales romanos y las fiestas celtas, se han presentado opositores en diferentes partes del mundo alegando que atenta contra las tradiciones de dichos lugares. Por ejemplo: en la Repúblic a Checa y en Austria se atacó al personaje argumentando que buscaba sustituir la tradición del Niño Jesús. Por otro lado, en Alemania se presentó una crítica a Santa Claus, liderada por Bettina Schade, quien promulgaba que este atentaba contra la tradición de San Nicolás

y sus valores espirituales. Lo cierto es que en el siglo XX, la imagen se sumergió en el mundo comercial y adquirió connotaciones capitalistas.

Actualmente, se cuenta que Santa Claus tiene una esposa con la que vive en el Polo Norte. Aquí tiene una fábrica de juguetes en la que trabajan duendes o pequeños arlequines. Es tradición que los niños le escriban a Santa Claus una carta con lo que quieren y la pongan en el árbol de Navidad. Así, la fábrica hace lo que se pide en la carta. Una vez elaborados los regalos, son transportados por el mismo Papá Noel en su trineo volador tirado por renos. Papá Noel, con una lista de los niños y los regalos, visita cada hogar, entrando por la chimenea y depositando el obsequio debajo del árbol de Navidad. Es costumbre también que en la noche del 24 de diciembre se le deje un vaso de leche y un plato de galletas. Los regalos son recibidos entonces por los niños que se han portado bien todo el año, pero los que no, sólo reciben carbón.

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