Historia

Historia de la Navidad

Historia de la Navidad
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Historia de la Navidad

La Navidad es una festividad cristiana celebrada en la mayor parte del mundo desde el siglo IV d.C. Se conmemora el 25 de diciembre debido al sincretismo cultural entre el nacimiento de Jesús de Nazaret y varias fiestas paganas de origen romano y celta. Debido a la primera causa, la palabra Navidad guarda relación con Natividad en español.

Aunque es cierto que ni el Antiguo Testamento ni el Nuevo Testamento dicen de manera explícita la fecha en que nació Jesús, si se puede dilucidar el día del nacimiento a partir del Evangelio según Lucas. Aquí se afirma que Jesús nació seis meses después de Juan el Bautista. Y en Crónicas se dice que en el templo había 24 sacerdotes que oficiaban por turnos. Y que Abdías era el octavo, por lo que se puede deducir que sirvió en los primeros días de junio. Siguiendo estos cálculos, y suponiendo que tanto la madre de Juan como la de Jesús tuvieron embarazos normales, Bautista debió nacer en marzo y Jesús en septiembre. Aunque hay varias hipótesis, una de ellas basada en los Manuscritos del Mar Muerto, en la que Jesús nació el 6 de enero o en el mes de diciembre o en el de junio.

Sin embargo, no fue sino hasta el año 350 d.C. cuando el 25 de diciembre quedó como la fecha oficial del nacimiento de Cristo. Todo ocurrió en el Imperio Romano, donde se acostumbraba a celebrar los saturnales, una festividad que duraba siete días en honor a Saturno (Cronos), y que llegaba a su clímax el 25 de diciembre. El papa Julio I solicitó entonces que el nacimiento de Jesucristo tuviera lugar en esa fecha para que los romanos pudieran convertirse con mayor facilidad al cristianismo. Y ya en el año 354 d.C., el papa Liberio convierte en realidad la petición de su antecesor. En el año 379, se puede encontrar por primera vez la referencia a un banquete en Constantinopla, como los realizados hoy en día, bajo el arzobispado de Gregorio Nacianceno.

Hasta nuestros días, la Navidad ha estado prohibida en varias partes y por varias razones. En la época de la Reforma protestante, se prohibió por su estrecha relación tanto con la iglesia católica como con las antiguas tradiciones paganas. En Inglaterra, mientras tenía lugar la Guerra civil inglesa en el año de 1647, fue prohibida por los gobernantes puritanos; pero la gente no estuvo de acuerdo y se manifestó en varias ciudades, al punto de tomar Canterbury. En 1660, la prohibición fue levantada, aunque parte del clero seguía viendo la celebración con recelo. De la misma forma, en 1659, la Navidad fue declarada ilegal hasta 1681 por la influencia de los puritanos provenientes de Nueva Inglaterra. Fue necesario entonces que, en la primera mitad del siglo XIX, algunos intelectuales salvaran la tradición. Por ejemplo, Charles Dickens escribió en 1843 Un cuento de Navidad, que resultó indispensable para la restauración de la festividad.

En un comienzo, la Navidad era una fiesta donde se compartía en familia, pero luego pasó a ser una celebración en la que se repartían regalos. Esto se debe a la antigua tradición romana de los saturnales de compartir presentes, y a la figura de Papá Noel, que tiene su origen en San Nicolás de Bari. Este nació en Turquía aproximadamente en el año 280 d.C., y es en este país donde se han recogido varios relatos claves para su transición al Papa Noel actual. En uno de ellos, restaura la salud de varios niños acuchillados. Por esto se le asocia con la niñez. Y se le relaciona con los obsequios gracias a un relato en el que ayuda al padre de tres jovencitas sin dote, a las cuales les da bolsas llenas de oro para que pudieran casarse.

Ya en 1863, San Nicolás pasa a ser un gordito con barba y traje de mangas blancas por las ilustraciones que hace Thomas Nast para sus tiras cómicas de Navidad en la revista Harper’s Weekly. Luego la Lomen Company le agrega a la figura de Papá Noel su residencia en el Polo Norte y el trineo tirado por renos. Y en 1931, Coca-Cola contribuye a la popularización de los colores rojo y blanco, así como de la figura en sí. Es así como a la costumbre de recibir la época en familia, se volvió una necesidad de dar obsequios a los demás, y en especial a los niños.

Entre sus costumbres, más allá del intercambio de presentes, podemos encontrar la decoración luminosa y el introducir un pino en la casa, debajo del cual se pondrán los regalos; la corona de Advenimiento puesta en algún sitio del hogar y la cena de pavo, cordero o cerdo; la Novena de Aguinaldos y los villancicos; la realización de un pesebre, las medias llenas de dulces y las tarjetas Navideñas; entre muchas otras.

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