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Historia

Minería en la Nueva España

La Minería en la Nueva España

La Minería en la Nueva España

La minería fue la actividad económica que más se desarrolló en la colonia, ya que había muchas facilidades para abrir y manejar una mina, y se contaba con el apoyo de la Corona. En Nueva España, esta empresa tuvo un especial impulso en siendo incluso la espina dorsal de la economía del virreinato. En el siglo de XVIII y con la llegada de los Borbones, se aplicaron una serie de cambios en pro de esta actividad: más financiación, menos cargas fiscales y formación técnica para el trabajo. Las principales minas de Nueva España fueron las de Zacatecas, Pachuca, Guanajuato, Fresnillo y San Luis Potosí.

La minería y el virreinato

Tras caída del Imperio Mexica y la organización del virreinato se iniciaron en Nueva España las labores mineras. Resta decir que, desde su llegada, los españoles se habían visto atraídos por el oro y los metales preciosos que ostentaban los indígenas. Fue así como en 1532 se encontraron los primeros yacimientos y gracias a estos nacieron las ciudades y asentamientos mineros. Toda una nueva economía nacería en torno a la mina. Con los trabajadores llegaban las construcciones, las carreteras y las plantaciones para el abastecimiento y comercio interno. La producción minera sin duda dio un gran impulso a la economía virreinal.

Consolidación de la economía minera

Explotadas por los indígenas, como mano de obra barata, las minas alcanzarían su época dorada en el siglo XVII. Las más importantes estaban ubicaban en Zacatecas, Pachuca, Guanajuato, Fresnillo y San Luis Potosí; y su mejor representante era la de la Valenciana, propiedad de Antonio de Obregón. Entre 1788 y 1808, Obregón produciría con su mina alrededor de 30 millones de pesos. Aunque se explotaron varios metales preciosos, tuvo especial importancia la explotación de la plata y el oro, utilizados entonces para la orfebrería y el intercambio comercial.

Entonces la moneda de oro era la moneda oficial del virreinato y la orfebrería se había convertido en uno de los principales objetos de exportación, dando con esto prestigio a la Corona. El oro y la plata trajeron muchas utilidades a los españoles, por lo que su explotación contó con mas apoyo. Además, con la moneda de oro se brindaba un medio de canje estable a la población, facilitando e impulsando así el comercio interno en el virreinato.

La agricultura, la ganadería, las manufacturas y artesanías, también se consolidaron con el uso del oro como moneda de canje. La explotación también beneficio a la exploración del territorio y la creación de asentamientos en lugares antes inhóspitos, como el fue el caso de la región del norte, olvidada tras la caída de los chichimecas. Fue así como, con el tiempo la minería fue consolidándose como la actividad económica mas importante de la colonia.

Reformas

En este orden, con la llegada de los Borbones la minería seria la actividad que más impulso e importancia tomaría. Las reformas  (borbónicas) se centraron en impulsar, modernizar y financiar la explotación, por lo que llego más inversión al sector; también se redujeron las cargas fiscales y se impulsó la creación de escuelas técnicas para una mejor formación de los trabajadores y comerciantes.

A pesar de todo esto, la minería tuvo sus altas y bajas antes de entrar en declive para mediados del siglo XIX.

La minería novohispana enfrentó problemas como:

  • La escasa mano de obra, relacionada con la reducción de la población indígena a causa de las epidemias en el siglo XVI. Como respuesta llegarían los esclavos de origen africano.
  • La prohibición de la importación de mercurio por Felipe II y el surgimiento del contrabando y otras tras actividades ilícitas.
  • Detrimento en la población y afectaciones a la salud. El trabajo en la mina era duro y poco recompensado; muchos terminaban muriendo o dejando su puesto debido a una enfermedad. En muchas ocasiones los trabajares protestaron en contra de los patrones, aunque esto poco solucionó.