Cultura

Nefertiti

Biografía de Nefertiti
Philip Pikart [GFDL or CC BY-SA 3.0], from Wikimedia Commons

Biografía de Nefertiti

Nefertiti (1370 a. C.- 1330 a. C.) reina del antiguo Egipto. Es recordada por su belleza y poder, su aporte a nivel religioso y político fue notable. Su nombre quiere decir “la bella ha llegado”. Se dice que procedía de uno de los harenes de Amenhotep III en Malkata, donde residían más de quinientas hermosas consortes y concubinas del palacio, donde residían los faraones. Akenatón fue uno de los faraones que más escribió sobre Nefertiti. Luego ella sería la segunda esposa de Akenaton.

Su padre era Ay, quien fue faraón, sucediendo a Tutankamón, tras su muerte. Su madrastra era Tey. Ahora bien, cuando inició el reinado de Nefertiti, primero fue sacerdotisa del dios Atón, en Karna y asumió el nombre de Neferneferuatón Nefertiti, mientras que el sacerdote Amenhotep IV cambió su nombre por el de Akenatón. Ahora bien, Nefertiti ordenó la edificación de numerosos templos de adoración al dios Atón. Posteriormente, el sumo sacerdote de Amón hizo que Akenatón y Nefertiti dejaran la ciudad de Tebas y construyera la nueva capital en Ajetatón.

En muchas representaciones se muestra a una reina imponente, agresiva y déspota: en las ruinas de Amarna la muestran con tocados, golpeando a sus enemigos o conduciendo su propio carro, compitiendo con el faraón. Akenatón y su incondicional reina llevaron a cabo una revolución que rompió con miles de años de tradición, ordenaron el saqueo de varios templos de Karnak y expulsaron a miles de sacerdotes. Su poder fue tal que prohibieron el ritual de traslado de las estatuas de dioses de templo en templo a través del rio Nilo en sustitución por un desfile de Akenatón y Nefertiti sobre carros, recorriendo los templos de Ajetatón.

La nueva capital brilló ligeramente, sin evitar convertirse quizá en la primera experiencia fanática conocida de la historia. Las imágenes representadas en la tumba de un noble enterrado en Ajetatón retratan a la familia real rodeada de numerosos soldados, lo que hace pensar que estaban muy protegidos para evitar agresiones o posibles levantamientos. Sin embargo, el único indicio hallado de una evidente discordia en la población es una escultura en miniatura de un carro conducido por un mono.

Nefertiti fue corregente de Akenatón durante una gran celebración. No obstante, las inscripciones de las tumbas de Amarna indican que finalmente fue evolucionando desde reina corregente, al final del reinado de Akenatón. En el año 14 del reinado de Akenatón la reina deja de figurar; es sustituida por Semenejkara. Existen multitud de versiones al respecto de lo ocurrido porque no se sabe si dejó de ser la reina porque murió, de hecho, la tumba de Nefertiti no fue terminada, pero sí la de su esposo Akenatón, inicialmente enterrado en Ajetatón. Las cuatro esquinas de su sarcófago de granito, reconstruido en el museo de El Cairo, parecen protegidas por la propia Nefertiti, lo cual apuntaría a que ésta vivió más años que el faraón.

La adoración que el pueblo sentía por ella era grandísima y en ocasiones fue vista como una diosa. Por lo anterior, ocupó un lugar destacado tanto en el corazón de Akenatón como en el pueblo, mucho de esa admiración fue conseguida por su belleza extraordinaria. Su muerte sigue siendo motivo de polémica. Hacia el año 1352, su participación en la escena política es nula. En Berlín fue descubierto un busto de Nefertiti por arqueólogos el 6 de diciembre de 1912. Cien años más tarde, Berlín celebró el aniversario con una exposición sin precedentes, de unas 400 piezas. La pieza mas importante es el famoso busto de Nefertiti, tiene 50 centímetros de alto y tiene una corona azul, se encuentra en la Sala de la Cúpula Norte del Museo Egipcio de Berlín. Millones de visitantes acuden a admirarlo, se tasa en 300 millones de euros.

Nefertiti es una reina muy importante en la historia del antiguo Egipto porque tuvo una gran influencia sobre el faraón. Contribuyó de forma activa en los cambios que realizó Akenatón en Egipto, en los asuntos culturales y en la reforma religiosa. Akenatón decidió sustituir el tradicional panteón egipcio por una religión basada en el monoteísmo y la adoración al dios sol, Atón. Con su ayuda Akenatón el poder y la política se concentró más.

La relación con el faraón se fue deteriorando poco a poco, en parte debido a que no le daba un heredero varón, sólo logró darle hijas. Como resultado la unión se disolvió y se marchó de la corte junto con sus hijas y su yerno, el futuro faraón Tutankamón. Se instauraron en el llamado castillo de Atón, construcción que se situaba en la zona norte de Aketatón, la nueva capital egipcia. Cuando murió Akenatón, Nefertiti siguió rindiendo culto al dios Atón aunque para ese momento el padre del fallecido se planteó como objetivo instaurar el culto tradicional a los dioses egipcios y devolver el poder a los sacerdotes del dios Amón.

Ir arriba