Historia

Mohammad Omar

Biografía de Mohammad Omar
Mullah Omar, as shown on the U.S State Department affiliate website, Rewards for Justice

Biografía de Mohammad Omar

Mohammad Omar (1960 – 23 de abril de 2013) jefe de los talibanes de Afganistán y emir de Afganistán entre 1996 y 2001. Nació en Kandahar, Afganistán. Conocido como el Mulá Omar, era la máxima autoridad del islam al ostentar el título religioso de Emir de los Creyentes. Estuvo en la lista negra de terroristas de los Estados Unidos. Pertenecía a la etnia pashtún de la tribu hotak; la rama más grande ghilzai.

Cuando se da la intervención soviética la familia de Omar se trasladó a Oruzgán, una provincia que no tenía grandes avances, pero tenía el privilegio de estar resguardada de los ataques bélicos. Al tiempo falleció su padre y Omar, abandonó sus estudios religiosos para mantener a su madre y sus hermanos. En Kandahar, se convirtió en el mulá. Posteriormente, se unió a las filas anticomunistas de los muyahidines, la guerrilla de Harakat-i Inqilab-i Islami. Perdió un ojo en una explosión. Para el año de 1992 el país se sumergió en el caos producto de la Guerra Civil Afgana. El país quedó en manos de varios señores de la guerra. Existió una multitud de feudos regidos por clanes tribales y milicias de señores de la guerra de menor rango.

Al comenzar 1994, los combates entre Ahmad Sah Masud y Gulbudin Hekmatiar fueron mayores y destruyeron extensas zonas y dejaron un gran saldo de muertes. Dirigió un grupo de guerreros conocidos como los Talibán. Sus reclutas vinieron de las escuelas coránicas dentro de Afganistán y de los campos afganos de refugiados a lo largo de la frontera con Pakistán. Él y sus hombres lograron la liberación de dos mujeres que habían sido secuestradas y violadas por comandantes locales. Su movimiento reclutó rápidamente a estudiantes de escuelas islámicas.

En abril de 1996 los partidarios del mulá Omar le concedieron el título de Emir de los Creyentes. En octubre de 1997 el país se renombró Emirato Islámico de Afganistán. Durante su reinado no se trasladó a Kabul, capital afgana, como es costumbre. Omar prefirió gobernar desde su base en Kandahar. El régimen talibán gobernaba la mayor parte del país excepto el extremo norte, donde aún resistían miembros del régimen anterior, conocidos como la Alianza del Norte. Solamente Pakistán, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos reconocían al régimen de Omar. El mundo en general no reconoció el poder de este hombre. Se rechazó el acto de terrorismo contra la sede de la ONU en Kabul durante la toma del poder.

Las leyes se recrudecieron bajo la Sharia o ley islámica. Las únicas profesiones abiertas a las mujeres estaban en el campo de la medicina, y ellas podían atender exclusivamente a otras mujeres. Ahora bien, la mayoría de mujeres en Afganistán no pudieron recibir educación. Se hizo cumplir una interpretación rigurosa del código islámico del vestido, específicamente el hijab o el velo: las mujeres no podían salir de casa sin un burka. Los hombres, por su parte, no podían vestir ropa de estilo occidental. Se cerraron los cines y la música fue prohibida. Las leyes por delitos como el hurto y las violaciones o asesinatos tenían atroces castigos. Lapidaban a las mujeres adulteras. En Kabul, los castigos se realizaban ante la muchedumbre en el antiguo estadio de fútbol de la ciudad.

El 11 de septiembre de 2001 se generaron varias tensiones y divisiones entre los talibanes por la influencia de Osama Bin Laden. Omar se libró de un atentado, uno de los más graves fue en 1994 cuando una bomba de gran potencia estalló frente a su casa de Kandahar y mató a 40 personas, entre ellas dos hermanastros. El régimen talibán, a través del mulá Abdul Salam Zaif, y del portavoz de Omar, Abdul Hai Mutmaen, condenó los ataques del 11 de septiembre de 2001, pero no se logró responsabilizar a Osama Bin Laden con los ataques terroristas por falta de pruebas.

Mientras el presidente de Estados Unidos George W. Bush anunciaba la guerra general contra Al Qaeda, Omar hizo un llamamiento a la población afgana, que empezaba a huir de las ciudades, para asumir con valentía y patriotismo la posible invasión estadounidense. Al poco tiempo, falleció Ahmad Sah Masud, principal enemigo de los talibanes. En el sur pashtún, líderes tribales y antiguos mujahidín promonárquicos aceleraron la construcción de una red antitalibán.

Estados Unidos y el Reino Unido, sin mediar declaración de guerra previa, comenzaron la llamada Operación Libertad Duradera: bombardearon Afganistán. Su residencia fue bombardeada. Los ataques se prolongaron varios meses. Los grupos mujahidín y tribus pashtunes empuñaron las armas contra los talibanes. Tras varias semanas de bombardeos aéreos de Estados Unidos y de acoso terrestre del Frente Unido.

En el año 2001 comenzó la intervención internacional en Afganistán, Omar es ocultó en varias zonas de Pashtún de Afganistán y de Pakistán. El gobierno de Estados Unidos ofreció en su momento una recompensa de hasta 10 millones de dólares por conocer su paradero.

En julio de 2015 el presidente afgano Ashraf Ghani Ahmadzai emitió una declaración, en donde hizo pública la muerte de Omar desde abril de 2013 en Pakistán. Ésta noticia fue divulgada por varias cadenas de noticias internacionales. El grupo rebelde a su mando eligió como sucesor a Akhtar Mohamed Mansur. Aunque, el grupo no aceptó la muerte de Omar, pero es lo más probable. Su hermano cree que Omar fue envenenado​ y acusó al sucesor Akhtar Mansur de ser el posible perpetrador.

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