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Historia

Manuelita Sáenz

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Biografía de Manuelita Sáenz
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Información personal
Nombre CompletoManuela Sáenz Aizpuru
Nacimientodiciembre 27, 1795
Fallecimientonoviembre 23, 1856
Causa de MuerteFiebre tifoidea
OcupaciónMilitar y prócer
Apodo/PseudónimoLibertadora del Libertador
NacionalidadEcuatoriana (Imperio español)
Padres

Simón Sáenz de Vergara y María Joaquina Aizpuru

Biografía de Manuela Sáenz (Manuelita Sáenz)

Manuela Sáenz, de nombre completo Manuela Sáenz y Aizpuru o Sáenz de Thorne, también conocida como Manuelita Sáenz, nace en Quito, Ecuador, en 1795 y muere en Paita, Perú, en 1859. Aunque esa información es estimada, puesto que no se sabe exactamente cuándo ni dónde nació, ella misma decía “Mi país es el continente de América. He nacido bajo la línea del Ecuador”. Comúnmente conocida por ser amante de Simón Bolívar (estaba casada con el doctor J. Thorne), su papel es mucho más importante que eso, pues no solo llegó a salvarle la vida sino que participó activamente de la gesta emancipadora. La historiografía del siglo XIX suele omitirla por ser una “mancha” en el buen nombre del libertador, pero sus hazañas han pasado a la historia con la categoría de heroína. Conocida también como Libertadora del libertador, fue participe de grandes momentos históricos como el encuentro entre Bolívar y San Martín de Guayaquil, las batallas de Pichincha y Ayacucho, la rebelión y la disolución de la Gran Colombia.

Apodada como “amable loca”, “la Sáenz” (por los muchos enemigos de Bolívar) y “manuelita la bella”, acompañó a Bolívar de 1822 a 1830. Era hija de Simón Sáenz y Vergara, un español capitán de la milicia del rey y recaudador de diezmos, y de Juana María del Campo. A los veinticuatro años Manuela se casó con un acaudalado inglés, James Thorne. Y había sido condecorada con la Orden del Sol el 23 de enero de 1822 por convencer a su medio hermano, el capitán del regimiento de Numancia del Ejército Realista, para que se pasaran al campo de los patriotas. Antes de ello, había sido criticada por abandonar el convento de Santa Catalina en 1815, después de que su madre muriera.

Su vida hasta entonces tenía mucho contacto con la política, puesto que desde 1809 la aristocracia criolla conspiraba contra el poder de los hispanos, presenciaba desfiles de prisioneros desde la ventana de hogar y se maravillaba con doña Manuela Cañizares, pues la consideraba una heroína por prestar su casa para las reuniones de los conspiradores.

Su ímpetu rebelde haría que aprendiera a escribir y a leer, lo que le permitió iniciar una relación epistolar con su amante Fausto Delhuyar, un coronel del ejército del rey. Se fugó con él y se dio cuenta de su infertilidad además de la charlatanería de su amante. Se dice que nunca amó al médico Thorne, y que solo se casó con él porque su imagen había quedado dañada.

Poco después de la fundación en Angostura de la Gran Colombia, los limeños comenzaban a conspirar y Sáenz era una de sus principales activistas. Hacía reuniones disfrazadas de fiestas en su casa, era una espía y ayudaba a la revolución.

Cuando Manuelita Sáenz regresó a Quito, poco después de unir el país a la República de la Gran Colombia, el 16 de junio de 1822 en el baile en que se celebró la liberación conoció a Simón Bolívar. Se volvieron inseparables y fue la última mujer con quien sostuvo una relación continua desde la muerte de su esposa, María Teresa del Toro. Se la describe como su confidente, cuidadora de sus archivos, de sus intereses políticos y de su vida.

Su relación pasó a ser muy pasional y a pesar de los compromisos del libertador y las labores de consolidación de la independencia del Ecuador por su parte, no se separaron. Hasta tuvo un uniforme, presente de Bolívar, que utilizaba cuando sofocaba algún levantamiento. Fue nombrada miembro del Estado Mayor del Ejército Libertador y peleó hombro a hombro junto a Antonio José de Sucre en Ayachucho, siendo así la única mujer en pasar a la historia como combatiente y heroína de esta batalla.

En los tiempos de esplendor de la Gran Colombia, Manuelita Sáenz viajó a Bogotá junto a Bolívar, militando activamente y llevándole archivos. Vestía de soldado y patrullaba junto a sus esclavas. Fue por esa época que salvó a Bolívar de un atentado dirigido por Francisco de Paula Santander, protegiéndolo mientras éste huía por una ventana. Fue él mismo que al regresar al palacio le dijo: “Eres la libertadora del libertador”

. Llegó a hacer una representación de “La quema de Santander” por su traición hasta que Bolívar huyó a Santa Marta en 1830.

Algunos meses más tarde, se enteró de la muerte de su amante y decidió suicidarse. Manuelita Sáenz fue a Guaduas donde se hizo morder de una víbora, pero fue salvada por los habitantes del lugar. Frente a las calumnias contra Bolívar (por parte de Santander) escribió La torre de Babel (Julio) por lo cual fue perseguida por considerarla peligrosa. El 1 de enero de 1834 fue encerrada en la cárcel de mujeres y enviada a Jamaica. En 1835 volvió a Ecuador pero el presidente Vicente Rocafuerte la desterró.

Su vida después del destierro fue un acto de sobrevivencia a base de dulces, tejidos y bordados, ya que dejaron de mandarle la renta que le correspondía por su hacienda en Quito. Era considerada por la gente con mucho aprecio llamándola Simón o Simona y bautizando niños. Manuelita Sáenz contrajo difteria y murió con sus escasos recursos a los 59 años.

Historia

El Árbol de Navidad

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Árbol de navidad
Tomado de: https://www.instagram.com/p/BqZ9YlqA4WT/

Historia del Árbol de Navidad

El Árbol de Navidad. Es un elemento muy popular en la temporada navideña. En los primeros tiempos se utilizaban los árboles de pino de menor tamaño. Aunque ahora, se compran arboles sintéticos de plástico y otros materiales con forma de pinos. Se decora con adornos como bolitas de colores de cristal u otro material menos frágil, luces, estrellas, lazos, espumillones, guirnaldas u otras decoraciones. La estrella es la representación de la estrella de oriente mencionada en San Mateo, fue la estrella que referenciaron los Tres Reyes Magos para guiarse y llevar los regalos al niño Dios. Los regalos se suelen ubicar debajo del árbol y son repartidos el día de Noche Buena. En el árbol de Navidad también se suele poner motivos alusivos a la Navidad, y luces que significan la esperanza y la alegría de esta época de reflexión y unión.

 

Origen del Árbol de Navidad

Según hipótesis su origen se remonta a los Celtas de Europa Central, quienes representaban con los árboles sus Dioses. Se celebraba la existencia del Dios del Sol y la fertilidad con un gran árbol, el Árbol del Universo, del cual se decía que en su copa se encontraba el cielo y en sus raíces profundas el infierno. Con los años y la expansión de la religión católica se empezó a reemplazar el árbol al Dios Odín por un pino para honrar al Dios cristiano. Se dice que esto fue gracias a las enseñanzas de San Bonifacio, evangelizador de Alemania. Él cortó un árbol que representaba al Yggdrasil (o un árbol consagrado a Thor), y en su lugar plantó un pino, especie perenne, que sirvió para simbolizar el amor de Dios.

El árbol fue decorado con manzanas que representaban el pecado original y con velas que representan la luz de Jesucristo. Como podemos ver el cristianismo empezó a adoptar la idea del árbol para honrar a Cristo. En este sentido, el primer árbol de Navidad formal apareció en Alemania en el año 1605, y de ahí fue extendiéndose a todo el mundo cristiano. Décadas después se sumó la figura de Santa Claus, conocido también como Papá Noel en las regiones latinoamericanas, y como una estrategia comercial se empezaron a regalar presentes en la noche de Navidad, estos regalos se ubican previamente debajo del árbol de Navidad.

Este elemento tan popular en la actualidad, llegó A Finlandia en el año 1800, mientras que a Inglaterra lo hizo 29 años después, y en el Castillo de Windsor se vio por primera vez en 1841, de la mano del príncipe Alberto. En España empezó a popularizarse desde el año 1870, luego de que una princesa de origen ruso llamada Sofía Troubetzkoy, viuda del duque de Morny, contrajo segundas nupcias con el aristócrata español José Osorio y Silva, marqués de Alcañices. Por ello, la viuda instaló el primer árbol navideño en su residencia: el palacio de Alcañices ubicada en Madrid.

En Guatemala, la costumbre de armar el Árbol de Navidad llegó durante la guerra cuando se instalaron bases norteamericanas, los soldados y oficiales fueron los responsables de propagar la costumbre, cuando se celebró la Navidad en el Club Americano. Por ende, las familias guatemaltecas pudientes de la época copian la costumbre. Pasando los años la costumbre se propagó a varias capas de la sociedad. La del pinabete guatemalteco empezó a escasear por lo que las autoridades ambientales prohibieron su comercialización y sugirieron el uso de árboles sintéticos.

 

Elementos decorativos del árbol de Navidad

Bolas de motivo navideño: estas asemejan las manzanas que colgó San Bonifacio en representación del pecado capital.  Actualmente son bolas de color llamativos y alusivos a la Navidad: rojo, blanco y verde.

Estrella: ubicada en el pico del árbol, representa la fe que guía la vida del cristiano, recordando a la estrella de Belén.

Esfera: representando con ellas las tentaciones. Hoy día, se acostumbra a simbolizar los dones de Dios a los hombres.

Lazos y guirnaldas: se usan para representar la unión de las familias y personas queridas alrededor de la Navidad y el nacimiento del Niño Dios.

Luces: representan la luz de Cristo.

El árbol de Navidad también representa al árbol de la Vida o la vida eterna, por ser un pino, una especie de tipo perenne. Por otro lado, el árbol navideño, simboliza la descendencia y brote del Árbol de Jesé que sería Jesús.  La forma triangular del árbol representa a la Santísima Trinidad.

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Historia de la Navidad

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Historia de la Navidad
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Historia de la Navidad

La Navidad es una festividad cristiana celebrada en la mayor parte del mundo desde el siglo IV d.C. Se conmemora el 25 de diciembre debido al sincretismo cultural entre el nacimiento de Jesús de Nazaret y varias fiestas paganas de origen romano y celta. Debido a la primera causa, la palabra Navidad guarda relación con Natividad en español.

Aunque es cierto que ni el Antiguo Testamento ni el Nuevo Testamento dicen de manera explícita la fecha en que nació Jesús, si se puede dilucidar el día del nacimiento a partir del Evangelio según Lucas. Aquí se afirma que Jesús nació seis meses después de Juan el Bautista. Y en Crónicas se dice que en el templo había 24 sacerdotes que oficiaban por turnos. Y que Abdías era el octavo, por lo que se puede deducir que sirvió en los primeros días de junio. Siguiendo estos cálculos, y suponiendo que tanto la madre de Juan como la de Jesús tuvieron embarazos normales, Bautista debió nacer en marzo y Jesús en septiembre. Aunque hay varias hipótesis, una de ellas basada en los Manuscritos del Mar Muerto, en la que Jesús nació el 6 de enero o en el mes de diciembre o en el de junio.

Sin embargo, no fue sino hasta el año 350 d.C. cuando el 25 de diciembre quedó como la fecha oficial del nacimiento de Cristo. Todo ocurrió en el Imperio Romano, donde se acostumbraba a celebrar los saturnales, una festividad que duraba siete días en honor a Saturno (Cronos), y que llegaba a su clímax el 25 de diciembre. El papa Julio I solicitó entonces que el nacimiento de Jesucristo tuviera lugar en esa fecha para que los romanos pudieran convertirse con mayor facilidad al cristianismo. Y ya en el año 354 d.C., el papa Liberio convierte en realidad la petición de su antecesor. En el año 379, se puede encontrar por primera vez la referencia a un banquete en Constantinopla, como los realizados hoy en día, bajo el arzobispado de Gregorio Nacianceno.

Hasta nuestros días, la Navidad ha estado prohibida en varias partes y por varias razones. En la época de la Reforma protestante, se prohibió por su estrecha relación tanto con la iglesia católica como con las antiguas tradiciones paganas. En Inglaterra, mientras tenía lugar la Guerra civil inglesa en el año de 1647, fue prohibida por los gobernantes puritanos; pero la gente no estuvo de acuerdo y se manifestó en varias ciudades, al punto de tomar Canterbury. En 1660, la prohibición fue levantada, aunque parte del clero seguía viendo la celebración con recelo. De la misma forma, en 1659, la Navidad fue declarada ilegal hasta 1681 por la influencia de los puritanos provenientes de Nueva Inglaterra. Fue necesario entonces que, en la primera mitad del siglo XIX, algunos intelectuales salvaran la tradición. Por ejemplo, Charles Dickens escribió en 1843 Un cuento de Navidad, que resultó indispensable para la restauración de la festividad.

En un comienzo, la Navidad era una fiesta donde se compartía en familia, pero luego pasó a ser una celebración en la que se repartían regalos. Esto se debe a la antigua tradición romana de los saturnales de compartir presentes, y a la figura de Papá Noel, que tiene su origen en San Nicolás de Bari. Este nació en Turquía aproximadamente en el año 280 d.C., y es en este país donde se han recogido varios relatos claves para su transición al Papa Noel actual. En uno de ellos, restaura la salud de varios niños acuchillados. Por esto se le asocia con la niñez. Y se le relaciona con los obsequios gracias a un relato en el que ayuda al padre de tres jovencitas sin dote, a las cuales les da bolsas llenas de oro para que pudieran casarse.

Ya en 1863, San Nicolás pasa a ser un gordito con barba y traje de mangas blancas por las ilustraciones que hace Thomas Nast para sus tiras cómicas de Navidad en la revista Harper’s Weekly. Luego la Lomen Company le agrega a la figura de Papá Noel su residencia en el Polo Norte y el trineo tirado por renos. Y en 1931, Coca-Cola contribuye a la popularización de los colores rojo y blanco, así como de la figura en sí. Es así como a la costumbre de recibir la época en familia, se volvió una necesidad de dar obsequios a los demás, y en especial a los niños.

Entre sus costumbres, más allá del intercambio de presentes, podemos encontrar la decoración luminosa y el introducir un pino en la casa, debajo del cual se pondrán los regalos; la corona de Advenimiento puesta en algún sitio del hogar y la cena de pavo, cordero o cerdo; la Novena de Aguinaldos y los villancicos; la realización de un pesebre, las medias llenas de dulces y las tarjetas Navideñas; entre muchas otras.

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Papá Noel (Santa Claus)

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Historia de Papá Noel
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Historia de Papá Noel

Papá Noel es un personaje de la Navidad, caracterizado por ser un anciano con panza pronunciada, vestido de rojo y con espesa barba blanca, quien reparte regalos a los niños que se han portado bien durante todo el año.

El origen de esta figura se remonta al siglo III y el IV, en especial a la figura de Nicolás de Bari en Turquía. Este provenía de una familia muy rica y religiosa, la cual, por el lado de su padre, le incitaba a hacerse comerciante en el Mar Adriático; por el otro, el de su madre, le incitaba a ser sacerdote, siguiendo los pasos de su tío, quien era obispo. La duda vocacional lo siguió hasta que la peste asoló la ciudad en la que vivía y mató a sus padres, quienes se contagiaron ayudando a los más afectados. Al ver esto, Nicolás de Bari se decidió por el camino eclesiástico. Así que regaló todas sus riquezas a los damnificados y se fue a Mira, donde vivía su tío, para hacerse sacerdote. Se cuenta que Nicolás de Bari, luego de ordenarse como sacerdote a los 19 años, curó a un grupo de niños a quienes había acuchillado un criminal y regaló a un padre el dinero suficiente para que su hija tuviera una buena dote y pudiera casarse. Por estos y otros milagros, Nicolás de Bari fue nombrado Patrono de los marineros y los niños. Es, además, considerado santo en Grecia, Turquía, Francia y Rusia.

Rápidamente, comenzó a celebrarse en Holanda, Suiza, Austria, República Checa, Luxemburgo, Alemania y Polonia la Fiesta de San Nicolás, conocida como Sinterklaas, celebrada el 5 y el 6 de diciembre. En esta se les daban regalos y monedas a los niños pobres. En 1624, los inmigrantes de origen holandés que fundaron Nueva Ámsterdam, la cual se convertiría en la actual ciudad de Nueva York, trajeron consigo la festividad. Por lo que esta era celebrada habitualmente en esta zona de Estados Unidos. Ya para 1809, el nombre Sinterklass, con el que se denominaba a San Nicolás de Bari

, pasó a ser Santa Claus, debido a que el autor Washington Irving, buscando reflejar la forma en como era pronunciado en Estados Unidos, lo puso así en su libro Historia de Nueva York. En 1823, Clement Clarke Moore le añadiría a Santa Claus, en su poema A visit From St. Nicholas, el trineo tirado por renos; además introduciría al reno Rudolph, característico por su nariz roja. En 1863, el alemán Thomas Nast dibujaría en sus historietas del Harper’s Weekly a un Santa Claus fofo y con barba. Para estas mismas fechas, Santa Claus y el francés Bonhomme Noël pasarían a unirse en un único personaje de ropas rojas, a veces llamado Papá Noel. Además, debido a un comercial en Estados Unidos elaborado por la Lomen Company, se le agregaría al ser mítico una casa en el Polo Norte, donde vivía y fabricaba los juguetes regalados. Y en el siglo siguiente, gracias a un comercial de Coca-Cola de 1931, la imagen que se había construido hasta el momento se hizo más amigable y fue difundida alrededor del mundo.

Si bien es cierto que este personaje ha sido fruto del sincretismo cultural, y que está inscrito en una festividad también caracterizada por la fusión de diferentes creencias, como los saturnales romanos y las fiestas celtas, se han presentado opositores en diferentes partes del mundo alegando que atenta contra las tradiciones de dichos lugares. Por ejemplo: en la Repúblic a Checa y en Austria se atacó al personaje argumentando que buscaba sustituir la tradición del Niño Jesús. Por otro lado, en Alemania se presentó una crítica a Santa Claus, liderada por Bettina Schade, quien promulgaba que este atentaba contra la tradición de San Nicolás

y sus valores espirituales. Lo cierto es que en el siglo XX, la imagen se sumergió en el mundo comercial y adquirió connotaciones capitalistas.

Actualmente, se cuenta que Santa Claus tiene una esposa con la que vive en el Polo Norte. Aquí tiene una fábrica de juguetes en la que trabajan duendes o pequeños arlequines. Es tradición que los niños le escriban a Santa Claus una carta con lo que quieren y la pongan en el árbol de Navidad. Así, la fábrica hace lo que se pide en la carta. Una vez elaborados los regalos, son transportados por el mismo Papá Noel en su trineo volador tirado por renos. Papá Noel, con una lista de los niños y los regalos, visita cada hogar, entrando por la chimenea y depositando el obsequio debajo del árbol de Navidad. Es costumbre también que en la noche del 24 de diciembre se le deje un vaso de leche y un plato de galletas. Los regalos son recibidos entonces por los niños que se han portado bien todo el año, pero los que no, sólo reciben carbón.

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