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Historia

Historia de la Batalla de Sarandí

Historia de la Batalla de Sarandí
Dominio Público

Historia de la Batalla de Sarandí

Batalla de Sarandí. Esta acción militar se desarrolló el 14 de octubre de 1825 entre los independentistas orientales y las tropas imperiales brasileñas. Esta batalla hizo parte del avance de la Cruzada Libertadora, y podríamos decir que fue la más importante y decisiva de todas las batallas libradas en este contexto militar. Las tropas orientales avanzaron sigilosamente por el río Uruguay evitando que la flota brasileña los descubriera. El objetivo de los independentistas orientales al mando de Juan Antonio Lavalleja era liberar la Provincia Oriental.

La provincia fue controlada por los luso-brasileños desde 1821 con la aprobación legal del Congreso Cisplatino. La confrontación tuvo lugar en las puntas del Arroyo Sarandí actual departamento de Florida. Es necesario mencionar que ya se habían presenciado intentos libertadores, desde el interior de la Provincia Oriental, sin mayor éxito. Pero para entender la Batalla de Sarandí debemos entender las batallas anteriores.

Así que, en la madrugada del 19 de abril de 1825 desembarcaron 33 hombres en la playa de la Agraciada. Aunque estudios recientes indican que no fueron esa cantidad de hombres y que no todos eran orientales. Pero, en la memoria de la nación uruguaya y en muchas representaciones artísticas, como la pintura del uruguayo Juan Manuel Blane llamada “Juramento de los Treinta y Tres Orientales”, se reproduce esta idea.

El ejército oriental estaba compuesto por tres cuerpos, el primero comandado por Rivera, al siguiente comandado por Manuel Oribe, y, por último, otro a la cabeza de Pablo Zufriategui, que acompañaba a Lavalleja en la playa de la Agraciada. Al momento de desembarcar, se dio la orden de disponer una línea de batalla hacia el sur, la intención era ocupar el camino al Paso de Polanco del Yí. En ese sentido, Rivera se colocó a la izquierda de Lavalleja, apoyando su flanco, Pablo Zufriategui al centro y sobre la derecha Manuel Oribe. Como reservas a la retaguardia se encontraban las Milicias de Maldonado, las de San José de Mayo y los Tiradores de la Patria.

Pero al tiempo fue descubierto el flanco de Lavalleja, así que inició una confrontación instantánea. Los brasileños iniciaron el ataque y dieron inicio a la guerra, estos se abalanzaron ferozmente mientras galopaban sus caballos con un sable en la mano más hábil. Los imperiales brasileños llegaron a la banda derecha del Sarandí del Yí con la intención de atacar los hombres de Rivera, pero este habilidosamente ya se había desplazado al otro lado. Los brasileros se dieron cuenta que estaban rodeados por todas las fuerzas orientales tendidas en línea de batalla.

Finalmente, en esa confrontación el bando luso-brasileño tuvo que acatar la orden de retirada. A penas fue conocida esta buena noticia, se organizó la salida de un cuerpo de tropa de alrededor de mil hombres con el fin de ir a reforzar el ejército derrotado que estaba en la campaña. Para esta labor se envió al Cnel. Bentos Manuel Ribeiro, cuando se agregó al bando de los orientales, se inició una nueva confrontación en donde Ribeiro ordenó atacar, y al toque de degüello el ejército brasileño se lanzó sobre el ejército revolucionario. Por poco el ejército imperial logra intersectar las reservas del enemigo.

Como reacción Lavalleja estratégicamente consiguió dividir la formación del enemigo en dos. La derecha oriental fue atacada y por consiguiente se desestabilizó el bando izquierdo, que trataron de buscar apoyo en su centro. De ese modo las fuerzas del brasileño Alencastre fueron flanqueadas por las tropas de Rivera y las milicias de San José. Ante la confusión de las tropas luso-brasileñas decidieron dispersarse y huir rápidamente antes de ser sorprendidos con un ataque armado. Ante esto, los revolucionarios motivados continuaron sus esfuerzos para finalizar con la dominación portuguesa.

Con varios asaltos y movimientos estratégicos de guerra, el 24 de abril de ese año liberaron la población de Soriano. Luego, el 2 de mayo liberaron la ciudad de Guadalupe (actualmente Canelones). Más adelante, el 24 de septiembre, lograron un duro golpe contra los enemigos: La Batalla del Rincón. Antes de esto ya habían logrado sitiar la ciudad de Montevideo dirigido por Manuel Oribe el 8 de mayo. Además, establecieron el sitio el 18 de agosto en la Colonia del Sacramento.

La Batalla del Rincón, fue un encuentro militar entre las tropas revolucionarias comandadas por Fructuoso Rivera y las tropas de fieles al Imperio del Brasil en cabeza de João Propício Mena Barreto. En esta batalla existió una notable desproporción, los libertadores tenían tan solo 270 hombres y sus contrarios 700. A pesar de ello, la confrontación que tuvo por escenario el departamento de Rio Negro tuvo un final victorioso para los revolucionarios. En donde lograron dar de baja una cantidad importante de enemigos y propiciar el repliegue del enemigo, en suma, la perdida de armamento y caballería. Esta derrota significó una gran desdicha para las fuerzas brasileñas que ocupaban Montevideo, bajo el gobierno de Carlos Federico Lecor.

Como consecuencia de la victoria de esta batalla, se celebró el Congreso de Florida o Primer Congreso Patrio el 14 de junio de 1825 en la villa de Florida en la actual República Oriental del Uruguay. En este espacio se acordó la independencia de la Provincia Oriental con respecto al Brasil, asimismo se declaró la reunión con las Provincias Unidas del Río de la Plata. De todos modos, el ejército brasileño retenía el dominio del nordeste, lo que le permitía mantenerse en contacto con su territorio metropolitano.

Por tal motivo, la nación brasileña llevo a cabo acciones para tratar de dominar esa zona, por ello el 31 de diciembre de 1825 los hombres al mando del coronel Leonardo Olivera lograran ocupar la Fortaleza de Santa Teresa, situada en el departamento de Rocha, cerca de la actual frontera con el Brasil. A partir de ello, las fuerzas brasileñas ocuparon las ciudades sitiadas de Colonia y Montevideo.

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