Inicio » Biografía » Políticos » Tito Livio

Biografía de Tito Livio

Tito Livio (h. 64 a.C – h. 17.C) Historiador y tutor de Claudio I. Nació en Patavium (actual Padua), Italia. Es conocido por ser el autor de Ab urbe condita libri o Las Decadas. Instalado en Roma hacia el 30 a.C, Livio se interesó por el estudio de la retórica y la escritura de diálogos morales, actividad que dejo de lado para enfocarse en la redacción de su obra Ab urbe condita libri, sobre la historia de Roma.  Gracias a su obra se ganó el favor de Octavio Augusto. Fue además tutor del futuro emperador Claudio I.

Datos biográficos

Perteneciente a una familia acomodada, Tito Livio recibiría una esmerada formación cultural en Grecia. Estudió filosofía y retorica en Padua y luego en Roma. Testigo de los sucesos que precipitaron la crisis republicana, más tarde asumiría la toga viril cuando Padua y Galia fueron anexionadas al territorio de Roma por Augusto. Radicado en Roma a partir del año 30 a.C, Livio se decantaría por el estudio de la retórica y a la escritura de diálogos morales, de los cuales poco se conserva. Por el mismo periodo trabajó como tutor del futuro emperador de Roma, Claudio I, quien llegó al poder en el año 41 d.C.

Obra de Tito Livio

En su madurez, Tito Livio se alejó de la política para concentrarse por completo en la redacción de la que sería su obra más conocida Ab urbe condita libri (o Las Decadas), escrita entre el 28 a.C y el 17 d.C. La obra se centra en la historia de Roma desde su fundación en el 753 a.C hasta el año 9 a. C.  De los 142 libros que escribió el autor solo se conservan 35, los primeros diez, en los se enfocan en las historias semilegendarias que existen sobre el origen de la ciudad y sus primeros pobladores; y los libros del XXI al XLV, en los que habla sobre las campañas militares de Aníbal, la segunda guerra púnica (218 -201 a. C.) y los sucesos ocurridos hasta el 170 a.C., incluida la tercera guerra macedónica (171 – 168 a. C.).

La obra fue publicada en grupos de cinco, entre el 26 a. C y el 14 a.C. Gracias a esta consiguió el aprecio y respeto de Octavio Augusto, quien lo llamaría a partir de entonces como Pompeyano. La influencia y fama de la que gozo por su obra fueron mencionadas por Tácito, Quintiliano, Marcial y Séneca.