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Biografía de Miguel de Unamuno

Miguel de Unamuno y Jugo nació en Bilbao, España, el 29 de septiembre de 1864. Fue escritor, poeta, filósofo y uno de los principales exponentes de la Generación del 98. En su producción literaria exploró géneros como novela, ensayo, teatro y poesía.

Nació en la calle de Ronda del viejo Bilbao. Sus padres eran Félix de Unamuno, un comerciante que había conseguido hacer una pequeña fortuna en México, y Salomé Jugo, sobrina de este, diecisiete años más joven y profundamente religiosa. Miguel fue el tercero de los seis hijos del matrimonio.

Cuando era aún muy niño tuvo que vivir dos experiencias que terminaron por definir su carácter, y que tiempo después se verían reflejadas por escrito en sus primeras obras: la muerte de su padre y el sitio de Bilbao con el estallido de la tercera guerra carlista. Ambas experiencias y otras más están presentes en sus obras: Recuerdos de niñez y de mocedad y Paz en la guerra.

Miguel no había cumplido aún los seis años de edad cuando perdió a su padre Félix de Unamuno, quien falleció el 14 de julio de 1870 en el balneario de Urberuaga de una tisis pulmonar. Aprendió las primeras letras en el colegio privado de San Nicolás, que estaba situado en una buhardilla de la calle del Correo, y durante las catequesis preparatorias para su primera comunión, en la iglesia de San Juan, conoció a quien, años después, sería su novia y esposa: Concepción Lizárraga Concha.

Así, al culminar sus primeros estudios en el colegio y a punto de ingresar al instituto, fue testigo del asedio de su ciudad durante la Tercera Guerra Carlista. Al mando del general Elío, la villa quedó sitiada por las tropas carlistas desde el 28 de diciembre de 1873 y a partir del mes de febrero de 1874, la situación se tornó aún más grave al quedar interrumpido cualquier abastecimiento, y el 21 de ese mismo mes comenzó el bombardeo de Bilbao. Finalmente, el sitio llegó a su fin el 2 de mayo de 1874 con la entrada de las tropas liberales al mando del general Gutiérrez de la Concha.

«Creer en Dios es, en cierto modo, crearle.» Miguel de Unamuno

De esta manera, Miguel de Unamuno no comenzó sus estudios de bachillerato hasta el 11 de septiembre de 1875, fecha en la que aprobó su examen de ingreso en el Instituto Vizcaíno.  Tanto el examen de ingreso como el primer curso había tenido que hacerlos en su antiguo colegio de la calle del Correo, debido a que el Instituto durante la guerra había sido convertido en hospital militar. Santos Barrón fue su profesor de latín y Castellano, y Genaro Carreño su maestro de Geografía Universal, asignaturas en las que obtuvo la calificación de notable. ​

Realizó entonces los cuatro cursos restantes en el Instituto, pero le disgustaba en sobremanera el método de aprendizaje memorístico que se aplicaba en casi todas las asignaturas. Le aburrían, sobre todo, las clases de latín, Historia, Geografía y Retórica. No tuvo inconveniente alguno con la Aritmética, la Física, la Geometría o la Trigonometría, y gustaba de la Álgebra. También le agradaba la Filosofía, pese a que no apreciaba la didáctica del sacerdote Félix Azcuénaga, ya que era en sus clases que podía dejar al manifiesto su talento de orador rivalizando a menudo con su compañero Andrés Oñate. Y en las asignaturas impartidas por Fernando Mieg: Historia Natural, Fisiología e Higiene, logró ser sobresaliente, consecuencia del sistema pedagógico utilizado por el profesor que sabía despertar la curiosidad y el interés de sus alumnos.

Sumado a esto, Miguel era buen dibujante, razón por la cual estudió en el taller bilbaíno de Antonio Lecuona, pero él mismo confesó que decidió desistir de su carrera artística por su falta de dominio sobre el color. A finales de 1880, ingresó a la Universidad de Madrid para estudiar Filosofía y Letras, lugar donde finalizó sus estudios el 21 de junio de 1883, a los diecinueve años de edad. A mediados del año siguiente, el 20 de junio, se doctoró con una tesis sobre la lengua vasca que llevaba por título Crítica del problema sobre el origen y prehistoria de la raza vasca, y en ella dejó en evidencia su idea sobre el origen de los vascos, una idea contraria a la que en los años venideros irá gestando el nacionalismo vasco que era entonces recién fundado por los hermanos Arana Goiri, que propugnaron una raza vasca no contaminada por otras razas.

Después de su doctorado, retornó a Bilbao y en 1884 comienza a desempeñarse como profesor de latín y psicología en un colegio, publica un artículo titulado elemento alienígena en el idioma vasco, y otro de carácter costumbrista, Guernica, colaborando así en diversos periódicos nacionales. En 1888, dio presentaciones sobre sus oposiciones a ciertas cátedras tanto en institutos como en universidades de diferentes ciudades de España. En 1891 contrajo matrimonio con la mujer que fue su amor desde la infancia, Concha Lizárraga, con la que tuvo diez hijos.

Durante este periodo ingresa en la Agrupación Socialista de Bilbao (de 1894 a 1897), publicando: En torno al casticismo, Paz en la guerra, la Esfinge, La Venda, así como numerosos artículos en la prensa española e hispanoamericana. Partido que abandonó en 1897 tras sufrir una gran depresión a causa de la cruel enfermedad, sin posible cura, de su hijo Raimundo que acarreó además una crisis religiosa. Poco después, y luego de varios intentos fallidos, dictó la cátedra de Lengua y Literatura Griega en la Universidad de Salamanca, en la que fue nombrado rector desde 1901 hasta su destitución en 1936, por orden de Franco. Publica en este tiempo sus obras más conocidas: El Cristo de Velázquez, La tía Tula, Rosario de sonetos líricos, Abel Sánchez, gozando de gran reconocimiento y admiración.

«Es detestable esa avaricia espiritual que tienen los que sabiendo algo, no procuran la transmisión de esos conocimientos.» Miguel de Unamuno

A causa de sus constantes ataques al rey y al dictador Primo de Rivera, es destituido varias veces y desterrado a Fuerteventura en 1924. Meses después, es indultado, pero decide desterrarse voluntariamente a Francia; primero a París y al poco tiempo a Hendaya. Se queda allí hasta 1930, año en el que cae el régimen de Primo de Rivera, y a su regreso a Salamanca es recibido de manera apoteósica.

Miguel de Unamuno fue también diputado en Cortes de 1931 a 1933 por Salamanca y volvió a ejercer como catedrático de Historia de la Lengua Castellana. Estrena en estos años muchas de sus obras teatrales: El Otro, Sombras de sueño, Medea.

Es nombrado Presidente de Honor de la corporación municipal a perpetuidad, Presidente del Consejo de Instrucción Pública, Rector vitalicio, ciudadano de Honor de la República y propuesto para la Academia Española y para el Premio Nobel. Pero en 1936, se alejó del gobierno republicano y se unió al levantamiento militar. Así, durante la celebración del Día de la Raza de 1936 en la Universidad, tuvo un enfrentamiento con el General Millán Astray, que conllevó a que se recluyera en su casa bajo vigilancia policial, falleciendo el 31 de diciembre de ese mismo año, luego de sufrir la pérdida de su amada esposa y de su hija Salomé.

Obra y vida estuvieron estrechamente relacionadas, de ahí las contradicciones y paradojas que Antonio Machado calificó de «donquijotescas».

 

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