Conquistadores

Alejandro Magno

Biografía de Alejandro Magno
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Biografía de Alejandro Magno

Alejandro III de Macedonia, mejor conocido mundialmente como Alejandro Magno, nació en Pela, Grecia, alrededor del 20 o 21 de julio del año 356 a.C., y murió el 10 o el 13 de junio en Babilonia, el 323 a.C. Fue rey de Macedonia y uno de los mayores conquistadores en la historia del mundo, al extender su territorio desde Europa Central hasta el este África, y desde aquí hasta Asia Central.

Alejandro fue hijo del rey macedonio Filipo II y Olimpia, hija del rey de Epiro Neoptólemo. Sin embargo, existen versiones según la cual este no era hijo de Filipo II sino de Zeus o del faraón Nectanebo I. Esta última es más aceptada porque Alejandro fue llevado de niño con el oráculo de Amón, dios con el que se le relaciona. Se sabe que en su infancia fue duramente educado por Leónidas en cuestión de deportes y por Lisímaco en cuestión de letras, quien lo trató con gran amabilidad, llamándolo Aquiles. Además, se tiene el relato según el cual su padre había comprado un caballo que nadie podía domar, Bucéfalo. Entonces Alejandro se acercó a él y descubrió que su carácter violento se debía a que le temía a su sombra. Por ello lo montó en dirección al sol y pudo domarlo. Más tarde participaría en los Juegos Olímpicos, donde ganaría en la competencia de carros.

Luego de ser educado por Aristóteles, su padre lo nombró regente en el 340 a.C., con lo cual debió recibir a los emisarios de Darío para que Macedonia pagara tributos. Dos años después dirigiría la caballería de su nación en la Batalla de Queronea. Luego fue gobernador de Tracia para la misma fecha. Sin embargo, Filipo II contraería matrimonio poco tiempo después, poniendo en peligro el trono de Alejandro. Este, en medio de una fiesta, discutiría tanto con su padre como con el nuevo suegro de este, debido a que se había insinuado que era un bastardo y que la nueva unión daría un heredero legítimo a Macedonia. Debido a la furia de su padre por su conducta, Alejandro se exilió en Epiro, la tierra de su madre, junto con esta. Aunque con el tiempo, Filipo II perdonaría a su hijo.

“Recuerda que de la conducta de cada uno depende el destino de todos”. Alejandro Magno

En el 336 a.C., Pausanias asesinaría a Filipo II debido a una estratagema desconocida. Por ello, Alejandro pasó a ser el rey de Macedonia cuando tenía 20 años. A su padre le había tocado gobernar un estado más bien pequeño y oprimido; en cambio, a Alejandro le tocaba gobernar un estado con un territorio extenso que tenía control sobre Grecia. Precisamente, los griegos, al sospechar la debilidad del joven gobernante, comenzaron a sublevarse, aunque fueron rápidamente reprimidos en Tesalia y en Tebas, polis que fue destruida. Luego Alejandro se dirigió a Atenas, donde le cerraron las puertas por temor a que se repitiera la destrucción ocurrida en Tebas. Ante esto, Alejandro Magno entró solo con un grupo de amigos, y los atenienses lo reconocieron como el rey de toda Grecia.

Luego de asegurar la supremacía en Grecia, partió hacia el Asia Menor para liberar las ciudades griegas bajo el dominio persa. Con 40.000 hombres, Alejandro venció al ejército contrario, liderado por Memnón, y liberó las ciudades de Éfeso, Pérgamo, Mileto, Halicarnaso y otras tantas. Más tarde se enfrentó al ejército persa liderado por Darío III en la Batalla de Isos, donde Alejandro Magno ganaría contra un ejército diez veces mayor al suyo. Tras esta derrota, Darío III se retiraría al oriente, mientras su familia era capturada por los macedonios. Esta fue bien tratada por Alejandro, al punto de ofrecerle matrimonio a Barsine-Estatira, hija de Darío III. Luego Alejandro viajaría a Egipto, donde sus habitantes lo proclamarían faraón y se unirían en su lucha contra Persia.

Tras unirse con los egipcios, Alejandro entró en Persia sin mayor dificultad por parte de los guerreros de Darío III, ocupando Babilonia y luego Susa y Persépolis. En Ecbatana, Alejandro se dio cuenta de que Darío III había sido asesinado por Bessos, quien ahora gobernaba Persia y había huido hacia el interior de Asia. Magno dio un funeral a su antiguo contrincante y se solidarizó con su familia, por lo que ganó el favor de los persas, quienes lo nombraron rey de su región y lo apoyaron en su persecución a Bessos. Finalmente, tras una travesía llena de relatos fantásticos y de varias penurias por Asia Central, Ptolomeo, un cortesano de Bessos, lo entregó a uno de los generales de Alejandro. Bessos fue ejecutado, aunque la reacción de varios príncipes persas fue la de rebelarse contra Alejandro. Luego de varias batallas, Alejandro pudo imponer su orden y unificar todas las tierras que había conquistado. Por aquella fecha, se casó con la princesa persa Roxana. Luego, juntando sus fuerzas y tras algunas dificultades, Alejandro conquistó además gran parte del subcontinente indio.

“Para mí he dejado lo mejor: La esperanza”. Alejandro Magno

Finalmente, Alejandro Magno moriría en junio del 323 a.C. en Babilonia con tan solo 33 años. Su vasto imperio, al no tener un sucesor claro, fue divido entre sus generales y familiares, llamados comúnmente como los diádocos.

 

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