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Historia del Grafiti

Historia del Grafiti
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Historia del Grafiti

La palabra grafiti proviene del italiano y hace alusión al concepto de expresión gráfica. Siendo el grafiti una tendencia artística expresada de manera gráfica y visual. Aunque por su carácter no contiene estrictas limitaciones en su forma y contenido. El grafiti no sigue reglas artísticas más que la exploración de la creatividad apelando a la libertad de expresión del artista. De lo que resulta, un sinfín de variedades, unos realmente complejos; mientras que otros son simples frases escritas con mensajes, alusivos a alguna situación sea problemática o no, consignados en las paredes o cualquier superficie de la ciudad.

El grafiti comenzó a expandirse en los años 60´s, con el despertar de la contracultura en Estados Unidos, el llamado a la libertad de expresión, las tendencias hippies, los guetos. En pocas palabras la sociedad había sido tomada por los jóvenes. Empezó a desarrollarse un ambiente de irreverencia en todo sentido: social, cultural, político y económico. Como resultado, comenzaron a nacer grupos o movimientos de diversas índoles, uno de ellos el movimiento interesado por el arte, aunque con una gran diferencia en la concepción de esta. Empezó a surgir la revolución del Grafiti, incubada en Norteamérica y luego expandida a otras partes del mundo.

En 1967, las calles de Filadelfia comenzaron a servir de lienzos para muchos jóvenes que incursionaban en el grafiti, nombres, dibujos y consignas aparecían rápidamente en las paredes de edificios, restaurantes, escuelas, en fin. Muchos de ellos, reflejaban ideales políticos y de cambios social. Algunos de los grafitis eran firmados con pseudónimos que adoptaron los jóvenes como un ejercicio de identidad propia en el mundo de la calle. Por ejemplo, Taki 183 fue la firma de un joven de descendencia griega que era muy conocido por sus excelentes creaciones que siempre firmaba con tal pseudónimo.

Los números presentes en las firmas de los grafiteros se asociaban con la numeración de la calle en la ellos residían, por ejemplo: Taki 183, SEN TFK, Franquean 207, Tree 127, Julio 204, Cay 161, Junior 161, Eddie 181; ellos residían al lado superior del oeste de Manhattan, podemos decir que fue un sello distintivo de los artistas callejeros de esta zona. En los otros territorios optaron por ingeniarse un tipo de sello para ser reconocidos, pero no se logró tal cosa.  De todos modos, personajes como Lee 163, del Bronx, optó por este sello. A partir de ese momento, surgió como necesidad la creación de un estilo, expresado en la caligrafía, los métodos de ejecución, el contenido de los mensajes o incluso los lugares utilizados para dicho fin. En este momento, podemos observar cierta estandarización del grafiti.

Empezaron a presenciarse diversos estilos de grafitis, surgida por los grupos de jóvenes conformados por zonas, una especie de “guerra de estilos”, este ejercicio de desafiar al otro grupo para dominar o mantener un estatus permitió el crecimiento de esta expresión artística callejera. Algunos de los estilos son: Brogway Elegant, Brooklyn y Bronx, que imprimían diferencias en cuanto al tipo de tipografías desarrolladas o los motivos manejados para hacer grafitis. El primero fue un estilo característico de la zona de Manhattan, la escritura de la firma iba con letras alargadas, finas y muy juntas. El pie de letra era bastante ancho, con un aire de volumen levantado sobre pequeñas plataformas, estas firmas eran difíciles de entender, pero eso generó un impacto. El estilo Brooklyn, fue un estilo basado en el uso de letras separadas y mucho más decoradas, adornadas con corazones, flechas y espirales. Y el último estilo se concentró más en probar con nuevos materiales en busca de obtener mayor libertad y facilidad en los movimientos, así que le dieron menos valor al estilo de su pintada, centrándose en el tamaño y los colores de la misma.

La diversidad de estilos nos demuestra que el arte callejero del grafiti y el movimiento como tal se popularizó notable y rápidamente. Este movimiento se fue asociando con la música hip hop, rap y con la cultura gánster practicada en su mayoría por la población afroamericana. Un gran referente del arte callejero es el artista Keith Haring, su estilo refleja el ethos de la generación Pop y de la cultura callejera del East Villagede Manhattan. Utilizaba cartón de un grosor notable a modo de molde abajo ubica un papel especial, pintando sus obras con diversos materiales. Posteriormente se desarrolló como muralista y plasmó sus obras en las distintas estaciones del metro de New York.

Esto produjo un cambio en la evolución del Grafiti en Estados Unidos y con el tiempo a nivel de los países angloparlantes y ciertos países de Latinoamérica. Esto amplió el espectro del grafiti; dejando de ser firmas y algunas pequeñas pinturas, para optar por los grandes murales, llenos de aerosoles de colores diversos, los jóvenes dieron rienda suelta a su imaginación, por medio, de ellos consiguieron comunicar a la sociedad sus visiones, interpretaciones y anhelos de la sociedad.  El grafiti, aunque no se mueve dentro de círculos intelectuales o privados de arte, y podemos decir que existe un movimiento de carácter espontaneo tiene una incidencia y relevancia importante.

Muchas veces contemplamos de manera gratuita grandes obras de arte mientras hacemos un recorrido cotidiano por las calles, muchas veces sin conocer su artista debido a que el grafiti es por lo general anónimo. Estas obras revelan diferentes objetivos en lo relacionado a la razón de su creación: mientras algunos pretenden embellecer la ciudad, otros pretenden generar un espacio para la reflexión del espectador por medio de formulaciones políticas, otros de protesta y muchos otros son mensajes dedicados a sus compañeros de grupo o a otros grupos de grafiteros, tal es el caso de las obras de Banksy.

Pero estas prácticas han suscitado polémicas en los diferentes países donde se practica, porque en muchos países el grafiti es un delito contra el bien público o la propiedad privada, dependiendo del caso donde se consigne. El arte callejero es considerado por algunas personas, en su mayoría adultas, como algo sucio, que les resta belleza a los sitios de la ciudad. Sin embargo, en otros países o ciudades el grafiti es valorado como una forma de expresión cultural y popular y considerado como parte del tejido urbano. Hoy en día, con la variedad de técnicas y tendencias que revisten gran complejidad y habilidad por parte del artista el grafiti ha tomado más acogida dentro de la sociedad, y los jóvenes que son atraídos fácilmente por este mundo.

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