Historia de La Biblia

Historia de la Biblia
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Historia de la Biblia

La Biblia es una recopilación de libros escritos entre el 750 a. C. y el 110 d. C., divididos en el Antiguo Testamento, conformado por 39, 46 o 51 libros dependiendo del canon, y el Nuevo Testamento, con 20 o 27 libros. Es el texto al cual acuden la religión judía, la cristiana y la católica, entre muchas otras. Actualmente es el libro más vendido y difundido del mundo, estando traducido a más de 2454 idiomas.

Los textos del Antiguo Testamento fueron escritos antes del año 0, en hebreo, griego y arameo. Se cree que los libros más longevos son el Libro de Jueces, Oseas y el Pentateuco (Torá), conformado por el Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. Algunos religiosos aseguran que estos últimos cinco fueron escritos por Moisés, lo cual ha desatado varias polémicas debido a que él muere en uno de ellos, el Deuteronomio. Asimismo, se cuestiona su autoría debido a los diferentes estilos que atraviesan los cinco libros, así como las formas en las que es llamada Dios. Para la comunidad judía, el Antiguo Testamento es llamado Tanaj, y conforma por sí mismo la Biblia, pues para ellos el Nuevo Testamento no tiene ninguna validez.

Los libros que conforman el Antiguo Testamento fueron ordenados en la Antigua Grecia bajo el nombre de Biblia Septuaginta, también llamada Biblia Griega, Biblia de los Setenta o sencillamente LXX. Este número se debía a que el número de sus traductores, 72, era redondeado a 70. Esta Biblia se trata, pues, de una traducción y ordenación de varias textos escritos en arameo y hebreo, y algunos otros en griego, ordenada por el faraón Ptolomeo II Filadelfo en el siglo III a. C. y concluida en el siglo II a. C. El propósito era convertir a los israelitas que estaban en los alrededores de la Antigua Grecia y sólo hablaban y leían el griego. Se cree que los 72 traductores trabajaron sin comunicarse entre ellos, y cuando terminaron obtuvieron el mismo texto resultante; aunque los críticos sospechan que esto es sólo un mito para reforzar la autoridad de los escritos. Esta Biblia presenta algunas diferencias con otras Biblias judías de la misma fecha y posteriores. Se creía que esto era debido a una traducción intencionada por parte de los setenta, pero con el descubrimiento de los manuscritos de Qumrán se confirmó que no era así.

Por otro lado, un grupo de judíos denominados masoretas compuso una Biblia en hebreo y arameo. Este texto, aparte de contener los libros del Antiguo Testamento, posee notas al margen, denominadas masorah, que intentan analizar el texto ofreciéndole al lector el número de veces en que aparece una palabra o una escena. A partir de este texto nacieron los Targumes de Onquelos y de Jonathan, los cuales son textos donde estos rabínicos interpretaron el texto bíblico, prescindiendo de los antropomorfismos para acercarse al significado alegórico.

Más tarde, con la tradición cristiana, se conformó un nuevo conjunto de libros bajo el nombre de Nuevo Testamento. La compilación que hoy conocemos fue hecha en el año 170, aunque no sería sino hasta el 370 en que sería publicada y en el 397 en que sería consagrada como canónica a partir del Tercer Concilio de Cartago, junto al Antiguo Testamento que hoy conocemos. Esta nueva Biblia sería traducida al latín por orden del papa Dámaso I, quien encargaría la misión a Eusebio Hierónimo, más conocido en la tradición como san Jerónimo. Este texto sería incuestionado hasta el siglo XVI, en que Martín Lutero promovió el movimiento protestante y los textos tuvieron que ser revisados por el Vaticano. Sin embargo, la Iglesia Católico rectificó el canon ya existente mediante el Concilio de Trento el 8 de abril de 1546. Inconformes con la decisión, varios ortodoxos editaron Biblias donde figuraban textos como el Salmo 151, los libros III y IV de Esdras, la Oración de Manasés y los Libros III y IV de los macabeos. De todas maneras, la versión de san Jerónimo fue traducida por Martín Lutero en el siglo XVI gracias a la imprenta, y para acercar a los feligreses al texto, del cual sólo sabían la interpretación del sacerdote al que acudían. Luego de esto, la Biblia fue traducida rápidamente a otros idiomas, incluyendo las lenguas de las tribus mesoamericanas.

Más allá del canon católico, judío y protestante, todavía quedan por fuera de la Biblia más de cincuenta texto considerados como apócrifos, entre los cuales se pueden contar los Evangelios de Judas, Tomás y María Magdalena, así como los libros de San Juan Evangelista y de Juan, arzobispo de Tesalónica, el Apocalipsis de Pablo, la Historia de José el Carpintero y el Evangelio de Bartolomé.

Respecto a la historia narrada en la Biblia, que va desde la creación del hombre, en el Génesis, hasta su destrucción, en el Apocalipsis, se han realizado descubrimientos arqueológicos que confirman algunos relatos. Algunos de ellos son los papiros de Wadi Dailyyat y Ketej-Jericó, la estela de Tel Dan, el monasterio de Katisma, la Sinagoga de Jericó y la tumba de Herodes.

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