Edmundo O’Gorman

Biografía de Edmundo O'Gorman
Información personal
Nombre CompletoEdmundo Rafael O'Gorman
Nacimientonoviembre 24, 1906
OcupaciónHistoriador y filósofo
Fallecimientoseptiembre 28, 1995
NacionalidadMexicana
PadresCecil Crawford O'Gorman y Encarnación O'Gorman Moreno

Biografía de Edmundo O’Gorman

Edmundo Rafael O’Gorman (24 de noviembre de 1906 – 28 de septiembre de 1995) Historiador y filósofo mexicano, figura del revisionismo historiográfico. Autor de La invención de América, México: el trauma de su historia y Crisis y porvenir de la ciencia histórica, O’Gorman fue uno de los pensadores más destacados del siglo XX. Fue discípulo de José Gaos, profesor de la UNAM y consejero del Centro de Historia de México Condumex. Antes de dedicarse a la historia, trabajó como abogado y empresario, siendo dueño de una editorial. Además de estudiar la «invención» de la América, analizó la obra Alonso de Zorita, Bartolomé de Las Casas y José de Acosta, entre otros.

Primeros años

Nació en Ciudad de México, el 24 de noviembre de 1906. Hijo del ingeniero irlandés Cecil Crawford O’Gorman y su esposa Encarnación O’Gorman Moreno. Su hermano era el reconocido muralista y arquitecto Juan O’Gorman. Se dice que sus personalidades e intereses eran totalmente opuestos, aunque ambos se destacaron en sus respectivas disciplinas. Una vez graduado de la Escuela Libre de Derecho en 1928, O’Gorman comenzaría a ejercer, abriendo su propio bufete. Este alcanzó el éxito rápidamente.

Su trabajo no aminoro su interés por las cosas del espíritu.En 1932 fundó junto a Justino Fernández la editorial de corte cultural, Editorial Alcancía. En esta editaba y publicaba obras selectas en ediciones limitadas. Sus primeros proyectos fueron La Fábula de Equis y Zeda de Gerardo Diego y Unos cuantos sonetos de Renato Leduc. Cabe mencionarse que, por ese entonces en el hogar de los O’Gorman se celebraban varias tertulias. En estas participaban intelectuales y artistas como Ricardo de Alcázar, Carolina Amor de Fournier, Enrique Asúnsolo y Manuel Zubieta, entre otros.

De la abogacía a la Historia

Ahora bien, a pesar del éxito que tenía como abogado, para finales de los treinta O’Gorman decidió dejar de lado esta carrera. Inició su labor docente en la UNAM en 1938 y a finales de los cuarentas se graduó como maestro de filosofía con mención Magna cum laude. Posteriormente, en 1951, obtuvo su doctorado en historia. De 1939 a 1952, O’Gorman trabajó de manera ininterrumpida en el Archivo General de la Nación. También fue consejero en el Centro de Historia de México Condumex. Entonces contribuyó en la organización y elaboración del acervo bibliográfico de esta institución.

Más adelante establecería el Seminario de Historiografía Mexicana dictado en la Universidad Iberoamericana. O’Gorman contribuyo además, a lo largo de su carrera, al conocimiento de varios clásicos novohispanos. Estudió y compiló la obra de Bartolomé de Las Casas, José de Acosta, fray Servando Teresa de Mier y Alonso de Zorita, entre otros. De estos publicaría, entre otros, Historia natural y moral de las Indias, México en 1554; Los indios de México de Bartolomé de las Casas; y Obras completas de Servando Teresa de Mier.

Investigaciones

Discípulo de José Gaos y seguidor de la tradición de José Ortega y Gasset, O’Gorman se interesó particularmente por la historia de las ideas y el revisionismo historiográfico. Estudió principalmente la historia México y la construcción e invención de América. En esta línea sobresalen La idea del descubrimiento de América. Historia de esa interpretación y crítica de sus fundamentos (1951); La invención de América (1958); Dos concepciones de la tarea histórica con motivo de la idea del descubrimiento de América (1955);

y México: El trauma de su historia (1977).

También sobresalen, entre sus obras, Historia de las divisiones territoriales de México (1937); Crisis y porvenir de la ciencia histórica (1947), La supervivencia política novohispana (1969); Meditaciones sobre el criollismo (1970); y Cultura, ideas y mentalidades (1992).

Entre las muchas distinciones que recibió al largo de su carrera se encuentran el Premio Rafael Heliodoro Valle, el Premio Nacional de las Letras y el título de doctor honoris causa de la UNAM. Por sus críticas al positivismo y su negación a la reducción de la historia, mantuvo varios debates y polémicas con otros historiadores, entre estos, Silvio Zavala, Lewis Hanke y Marcel Bataillon.

Muerte

O’Gorman falleció el 28 de septiembre de 1995 en Ciudad de México. En 2012, sus restos fueron trasladados a la Rotonda de las Personas Ilustres como reconocimiento a su labor académica.

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