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Tomás Cipriano de Mosquera

Biografía Tomás Cipriano de Mosquera
Dominio público

Biografía de Tomás Cipriano de Mosquera

“Eminencia, yo no tengo enemigos puesto que los fusilé a todos.” Esas fueron algunas de las palabras que musitó Tomás Cipriano de Mosquera en su lecho de muerte, el 7 de Octubre de 1878, para responder al Obispo de Popayán quien preguntó “¿Perdona usted, Sr. General, a sus enemigos?”. Ahora bien, Tomás Cipriano de Mosquera nació en Popayán el 26 de septiembre de 1798 en el Virreinato de Nueva Granada bajo el nombre Tomás Cipriano Ignacio María de Mosquera-Figueroa y Arboleda-Salazar. Hijo de José María Mosyuera y Figueroa y María Manuela Arboleda Arrachea, nació en una familia descendiente de españoles y de tradición terrateniente.

Cipriano se enfilo en el ejército patriota comandado por Antonio Nariño en 1813 y en 1824 combatió en defensa de la República contra Agustín Agualongo, un hombre indígena que representaba el ejército del Rey. Después se identificó con el proyecto de Bolívar y defendió el centralismo del país. Se hizo conocido por sus batallas y en 1840 fue nombrado secretario de Guerra bajo el gobierno de José Ignacio de Márquez. Durante éste tiempo subió muy rápidamente los escalafones militares.

Contrajo nupcias por primera vez con su prima hermana Mariana Arboleda y Arroyo, la segunda vez fue con María Ignacia Arboleda.

Entre 1845 y 1849 ocupó por primera vez (la primera de cuatro veces) la presidencia de la República. Se pueden destacar algunas características de su mandato como la promoción de la economía basada en exportación, con un gran interés de parte de Inglaterra, y con base en ello convirtió la industria del tabaco en una empresa para la exportación controlada por la inversión privada. También intensifico la parcelación de las tierras comunales de indígenas. Comenzó a controlar la navegación en barcos de vapor a través del río Magdalena y comenzó la construcción de un ferrocarril en el istmo de Panamá. Entre otras cosas se le resalta su ayuda a la cartografía del país pues creó una contratación para la primera expedición de reconocimiento del territorio nacional. Y aún más impresionante fue la abolición de los impuestos coloniales que seguían imperando.

Después formó parte del Congreso y terminó siendo elegido gobernador del Estado del Cauca entre 1855 y 1858. Tomás Cipriano de Mosquera comenzó a pensarse la separación de la Confederación Granadina y en 1860 lo declaró causando una guerra civil que duro dos años. Mosquera derrotó al presidente Mariano Ospina Rodríguez y asumió la presidencia de la Unión desde julio de 1861 hasta 1863.

Y es en éste periodo donde pasa a la historia como el presidente que expulsó a la Compañía de Jesús del territorio colombiano y decretó la desamortización de bienes de manos muertas. No solo por sus tendencias liberales sino que lo consideraba a nivel económico para el país. Llegó a decir una frase famosa como “Gracias a Dios, soy ateo” cuando le recordaron sus inicios conservadores y católicos.

“Gracias a Dios, soy ateo”. Tomás Cipriano de Mosquera

Dice la biografía por parte del banco de la república: “Se puede afirmar que las tendencias económicas más importantes de mediados del siglo XIX, fueron establecidas bajo el primer gobierno de Mosquera. En materia religiosa, la ley del 25 de abril de 1845 declaraba a los funcionarios, corporaciones y empleados eclesiásticos, responsables ante la ley por funciones eclesiásticas que les fueran atribuidas por el Congreso; esta ley suscitó la protesta del papa Gregorio XVI, Mosquera propuso una ley contra la inmovilidad de los censos, y enunció el principio: “Tierra para los que la trabajan., y renta para los que no están destinados a producción”.

Después de ser presidente durante cuatro mandatos (no seguidos), se proclamó dictador en abril de 1867 pero un mes después dio frutos una conspiración en su contra que lo dejó prisionero y desterrado durante tres años. En 1871 regresó y fue elegido presidente del Estado Soberano del Cauca durante dos años y después participó del Senado en el mismo estado. Finalmente, se retiró a su haciendo Coconuco y murió con 80 años y en su haber muchos de los títulos más importantes para un militar y un político. En la época lo llamaban de manera despectiva “Mascachochas” pues después la herida en la mandíbula por un tiro sufrido en la defensa de Barbacoas en 1824 al hablar hacía muchas muecas y ruidos.

Por todo lo anterior se le reconoce como una de las figuras trascendentales de la vida política nacional del siglo XIX, puesto que ocupó muchos títulos de bastante importancia (además de sus cuatro presidencias). En su época fue considerado contradictorio respecto a su pensamiento político pues al principio lideró guerras del partido conservador (partido que lo apoyaría para llegar a la presidencia en 1845) pero luego combatió al lado de los liberales para derrocar el gobierno de Mariano Ospina. Aun así por sus acciones como presidente se nota que fue un liberal moderado puesto que consideraba a ambos partidos muy radicales.