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William Thomson

Biografía de William Thomson
Dominio Público

Biografía de William Thomson

William Thomson (26 de junio de 1824 – 17 de diciembre de 1907), físico y matemático inglés. Nació en Belfast, Reino Unido. Conocido como lord Kelvin, título nobiliario que le otorgaron en reconocimiento a su labor intelectual. Su padre fue James Thomson, se desempeñó como educador de matemáticas en la Universidad de Glasgow.  William fue un niño muy hábil para los números y las ecuaciones. Luego de culminar sus estudios básicos ingresó en 1841 a la Universidad de Cambridge. Durante su carrera fue merecedor del premio Smith. Inició una práctica de un año en París, en el laboratorio de Henri Victor Regnault, quien por aquel entonces llevaba a cabo sus clásicas investigaciones sobre el vapor.

William Thomson retornó, a los veintidós años, fue nombrado catedrático de filosofía natural de la Universidad de Glasgow. Aunque en su tiempo este tipo de estudios no tenían mucha popularidad. En ese sentido, la cátedra de Kelvin al principio no tuvo muchos seguidores y pensó en clausurarse por falta de alumnos; pero luego, con la insistencia de Kelvin se convirtió en un espacio imprescindible para los estudiosos de la ciencia, inspiró durante más de medio siglo a los mejores científicos. Desde ese logro, lord Kelvin recibió el mérito de ser reconocido en Gran Bretaña como el padre de la física.

Este admirable hombre, desarrolló uno de sus primeros estudios sobre la edad de la Tierra; la base de la conducción del calor, convencido de que hace unos cien millones de años atrás las condiciones físicas de nuestro planeta eran totalmente distintas a las de su momento, lo que generó una gran controversia en el campo de la geología. En la universidad de Oxford, en el marco de un gran congreso de científicos conoció a James Prescott.

Este inteligente científico, fue uno de los pioneros en experimentar el calor, concluyendo que es una forma de energía. En adición, estableció sus equivalencias con la energía eléctrica y mecánica, paso importante para luego desarrollar el principio de la termodinámica. Sin embargo, corrieron varios años antes de que los físicos más ilustres valoraran y aceptaran los estudios de James. Sin embargo, William Thomson fue la excepción, porque se tomó el trabajo para estudiar y analizar sus hipótesis e investigaciones, finalmente decidió aprobarlas. A causa de ello fue criticado por George Stokes, quien lo catalogó como próximo a los “joulistas”, expresión utilizada para referirse a los simpatizantes de James.

Los planteamientos del Joulismo sobre la naturaleza del calor fueron realmente efectivos para el desarrollo de los estudios de lord Kelvin, James, fue una gran influencia para el británico.  Como consecuencia, en 1848, se dio la creación de una escala termodinámica para la temperatura de carácter absoluto. El carácter absoluto fue la innovación en la época, porque el uso de aparatos y sustancias empleadas no causaría una alteración en la escala termodinámica. Kelvin logró que su escala comenzara en el cero absoluto (0 K), temperatura equivalente a -273,15 ºC en la escala de Celsius, y a -459,67 ºF en la de Fahrenheit. La diferencia de la escala de Kelvin con las escalas de Celsius y Fahrenheit son el uso; la de Kelvin se emplea preferentemente en el ámbito científico, de modo contrario, las siguientes son de uso cotidiano.

William Thomson siguió profundizando en sus estudios físicos, por medio, de extensos y complejos trabajos de laboratorio. Gracias a ello, para 1851 presentó a la Royal Society de Edimburgo una memoria titulada Dynamical theory of heat. En este trabajado texto explicó el principio de la disipación de la energía. Este estudio hoy tiene gran popularidad, junto con el enunciado equivalente de Rudolf Clausius, son la base del segundo principio de la termodinámica. En suma, Kelvin demostró que las conclusiones de Sadi Carnot, fundador de la termodinámica, no se oponían a la obra de los científicos de las siguientes generaciones que también abonaron sus aportes a la termodinámica, tales como: Benjamin Thompson de Rumford, Julius von Mayer y James. Luego de ello, la teoría dinámica del calor, junto al principio de la conservación de la energía, fue aceptada ampliamente por el campo de la ciencia, y tiempo después, por el mundo.

El científico británico, llevó a cabo más investigaciones variadas, respectivas al campo de los sistemas de unidades de medida. En 1851, Thomson renovó las hipótesis del científico Wilhelm Eduard Weber, que había propuesto la aplicación del sistema absoluto de unidades de Gauss al electromagnetismo. Kelvin tomó como base este innovador planteamiento, hasta que una década después, mientras trabajaba en la British Association; famoso comité que se enfocó en estudiar todo lo concerniente a las unidades eléctricas, logró constituir un planteamiento serio sobre los sistemas de unidades de medida.

En 1855, William Thomson inventó el galvanómetro y el siphon recorder. Estas invenciones fueron logradas gracias a que previamente había discutido y replanteado la teoría matemática de las señales y estudió los factores que dificultaban las transmisiones. Estos inventos fueron patentados en 1861. También, aportó asimismo valiosas contribuciones a la navegación e inventó varios instrumentos. Aunque actualmente es recordado en mayor medida por ser el creador de la escala termodinámica absoluta, en su época alcanzó popularidad principalmente por el perfeccionamiento de las transmisiones por cables submarinos. Esto porque en 1866 prestó servicios a la telegrafía transatlántica por medio de cables.

William Thomson recibió el título de caballero; en 1892 recibió una condecoración mayor, Barón Kelvin de Largs. Toda la vida fue un hombre modesto, a veces retraído, lord Kelvin mostró siempre gran gentileza con los alumnos, fue reconocido como el más humilde investigador. Recibió muchos honores y reconocimientos; en 1904 fue nombrado rector de la Universidad de Glasgow. Lo que hizo que se retirara de la cátedra, ocupó casi toda su vida entre conferencias, salones y laboratorios. Una de sus mejores conferencias fue la realizada en los Estados Unidos sobre la teoría ondulatoria de la luz.

Debido a un accidente en una pista de hielo, la movilidad de su pierna quedó reducida lo que generó la dificultad para seguir su trabajo científico con la misma intensidad. Lord Kelvin se dedicó más a la comunidad religiosas a la que pertenecía. Fue visto a menudo en la iglesia parroquial de San Columba. Fue en esa iglesia donde se celebró su funeral el 17 de diciembre de 1907, posteriormente fue enterrado como homenaje en Bute Hall, en su amada Universidad de Glasgow. Posteriormente, sus restos fueron enviados a Londres, a la Abadía de Westminster.

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