Historia

Moctezuma II

Biografía de Moctezuma II
N. Mathew / Dominio Público

Biografía de Moctezuma II

Moctezuma Xocoyotzin, mejor conocido como Moctezuma II, es una de las figuras más importantes de la época de la conquista por su papel como emperador de los aztecas. Nació alrededor de 1466 y murió en Tenochtitlán, hoy Ciudad de México, en 1520. Según los estudiosos de lenguaje náhuatl, creen que el significado de su nombre en su idioma es “hombre sañudo, hombre grave, circunspecto, serio, que se hace temer y respetar”.

Moctezuma II fue el noveno emperador azteca hijo del emperador Axayácatl y elegido gran sacerdote por sus pares y gente poderosa de su comunidad. Sucedió a su tío Ahuizotl como emperador de un imperio que se extendía hasta el actual Michoacán hasta más allá de Tehuantepec y su capital era Tenochtitlán (hoy, ciudad de México). Era una urbe fundada en 1325 y en 1519 se dice que contaba con 100.000 habitantes.

Éste emperador estructuró sus dominios en diversas provincias con el fin de crear una administración central regulando el sistema tributario. Además, siguió la expansión militar de sus predecesores (la razón de su poderío) aunque no pudo con algunos pueblos enemigos como: Tlaxcala y Texcoco.

Además, impuso una etiqueta real que lo separó totalmente del pueblo pues no se le podía ver a los ojos, debían hablarle en voz baja y estar descalzo en su presencia, las personas que tenían oportunidad de seguir estas reglas eran aristócratas solamente. También construyó su propio castillo lleno de excentricidades, como un zoológico, y al parecer fue uno de los emperadores más seguros de su propia condición divina.

En 1518, llegaron informes al imperio sobre naves del explorador español Juan de Grijalva en la costa de Yucatán y Moctezuma II en respuesta envió emisarios y regalos para los extranjeros a quienes interpretó como enviados del dios de la sabiduría de Quetzalcóatl (la serpiente emplumada) para dar a conocer su retorno.

Según su cultura y los mismos pueblos mesoamericanos (también la cultura maya, tolteca y azteca) creían que después de que Quetzalcóatl se enfrentó a Huitzilopochtli, el dios de la guerra, partió hacia oriente pasando el mar y prometió que volvería en el año azteca de Ce Acatl, fecha que extrañamente coincidió con el año 1519, un años después de la llegada de los españoles. Por eso podemos entender que Moctezuma II reconoció en Hernán Cortés y los otros como Quetzalcóatl (además hay que pensar en la diferencia de vestimenta y apariencia).

Aunque Cortés se sintió bien acerca del recibimiento, no confiaba en el emperador y en su gente pues al cambiar de opinión podía acabar con él y sus hombres por lo cual ideó una maniobra para hacer prisionero a Moctezuma II y así controlar al imperio de modo simbólico. Cortés tuvo éxito, aunque en vez de controlar al pueblo, el retener a su emperador los molestó ya que acentuaba el comportamiento sacrílego de los españoles y hería sus creencias y su cultura misma.

Toda la tensión estalló en junio de 1520 cuando el pueblo azteca celebraba la fiesta de Toxcatl haciendo la danza ritual vestidos para la ocasión, sin armas y en joyas preciosas en la plaza principal de la ciudad, fueron masacrados por los españoles comandados por Pedro de Alvarado, lugarteniente de Cortés. Con un comportamiento tan violento y salvaje la aristocracia azteca nombró al hermano de Moctezuma II, Cuitláhuac, el nuevo emperador para rebelarse contra los extranjeros.

Tras un valiente y muy fuerte combate por parte de los aztecas Cortés intentó utilizar a Moctezuma II como moneda de cambio para poder salir de la capital, pero el pueblo entero resentía la actitud de Moctezuma con los extranjeros y cuando éste se dirigió a la multitud para convencerlos de dejar libres a los españoles, lo apedrearon y tres días después murió por las heridas. Ésta historia ha sido transmitida con múltiples variaciones de forma, pero el punto en común entre las mismas, es la rabia del pueblo con el emperador destronado y el hecho de que fue a mano de su pueblo, no de los españoles. Así Cortés sin el emperador se vio obligado a huir mientras sus hombres morían en lo que se conoció como La Noche triste.

Sobre su muerte, Díaz del Castillo, uno los conquistadores que además escribió sobre los sucesos acaecidos, afirmó:

“Y Cortés lloró por él, y todos nuestros capitanes y soldados, y hombres hobo entre nosotros, de los que le conoscíamos y tratábamos, que fue tan llorado como si fuera nuestro padre, y no nos hemos de maravillar dello, viendo que tan bueno era. Y decían que había diez y siete años que reinaba e que fue el mejor rey que en México había habido, e que por su persona había vencido tres desafíos que tuvo sobre las tierras que sojuzgó”.

Por todo esto, pasó a la historia como un traidor entre su gente y como un civil para los españoles, pero hay que recordar que actuó desde sus creencias culturales y su final fue la respuesta a la violencia que sufrió su gente por su perspectiva frente a los españoles. Ya que él los veía como divinidades gracias a las señales que recibieron antes de la llegada de los españoles que los presagiaban, un error que le costó su vida y la de cientos de personas de su imperio.

 

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