Juan de Austria

Biografía de Juan de Austria
Dominio Público

Biografía de Juan de Austria

Juan de Austria (24 de febrero de 1545 – 1 de octubre de 1578) militar, gobernador de los Países Bajos españoles y comandante de la Santa Liga de Estados. Nació en Ratisbona, Baviera, Sacro Imperio Romano. Hijo ilegítimo del rey Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico, y de Bárbara Blomberg, en un comienzo fue bautizado Jerónimo hasta que posteriormente fue reconocido por Carlos I y lo nombraron Juan de Austria. Creció dentro de la Familia Real Española, por orden de su padre, por ello aprendió sobre la milicia y la diplomacia.

Juan fue criado por su mayordomo, don Luis de Quijada, por el cual a cambio de cincuenta ducados anuales educó al niño. A mediados de 1551 llegaron a localidad española de Leganés. Luego permaneció por un periodo de cinco años en Villagarcía de Campos, Valladolid. Doña Magdalena de Ulloa, se hizo cargo de su educación, bajo la colaboración del maestro de latín Guillén Prieto, el capellán García de Morales y el escudero Juan Galarza. Cuando el emperador murió reconoció de manera oficial a Don Juan de Austria como su hijo.

Luego de esto conoció a su medio hermano Felipe. Juan de Austria estudió en la Universidad de Alcalá de Henares. En 1565, Juan de Austria solicitó al rey permiso para unirse a la armada, ya que los turcos atacaron la isla de Malta. Para acudir en su defensa, se formó una flota en el puerto de Barcelona. Aunque se le negó el permiso Juan escapó de la corte y se dirigió a Barcelona, sin poder alcanzar la flota. La intención era que Juan se dedicara a la vida eclesiástica, pero al ver su negativa el rey Felipe II lo nombró Capitán General de la Mar.

Estuvo rodeado de consejeros de confianza, como don Álvaro de Bazán (almirante) y don Luis de Requesens y Zúñiga (vicealmirante). El príncipe Carlos, confió a don Juan de Austria sus planes de huir de España y pasar a los Países Bajos desde Italia, para lo cual necesitaba personas que le facilitaran el paso a Italia. A cambio de ello, le prometió el reino de Nápoles. Don Juan le dijo que ya le daría su respuesta y marchó inmediatamente a El Escorial a relatárselo al rey. Pero, al rechazar la propuesta y además delatarlo tuvieron una confrontación de la cual el príncipe Carlos no salió con vida.

Juan emprendió un viaje junto a sus consejeros por Cartagena el 2 de junio de 1568, se hizo a la mar para combatir a los corsarios. Logró desembarcar en Orán y Melilla. Tras la muerte de la reina Isabel de Valois y el príncipe Carlos en el año de 1568. Don Juan llevó la flota a Cartagena y marchó a Madrid. Después de presentarse ante el rey, se recluyó por un tiempo en el convento franciscano de El Abrojo, en Laguna de Duero. Al culminar su carrera militar, obtuvo el mando supremo de la flota de la Liga Santa que formaron España, Venecia y el Papado contra los turcos en el año 1570; luego de rechazar la estrategia defensiva de sus consejeros consiguió el inicio de la batalla de Lepanto.

La batalla terminó siendo un éxito y logró poner fin al poderío turco en el Mediterráneo, avivó las ambiciones de Juan de Austria. Luego de un tiempo el monarca le envió como gobernador a los Países Bajos (1576), pero este no era un puesto nada fácil, ya habían fracasado tanto el duque de Alba como Luis de Requeséns; ambos fueron incapaces de poner fin a la rebelión protestante. Ante esto, Felipe II le insinuó la posibilidad de lanzar más adelante una invasión de Inglaterra y colocarle como rey de aquel país junto a María Estuardo.

Pero, aunque aceptó se dio cuenta al poco tiempo que su intento de contener la rebelión de los Países Bajos fue un fracaso. Por ejemplo, su compromiso de retirar los Tercios y de respetar las libertades flamencas a cambio de que los rebeldes reconocieran la fe católica y la soberanía española, redactado en el Edicto Perpetuo de 1577, no fue de gran ayuda. Las intrigas que organizaba Antonio Pérez en la corte lo pusieron en peor situación con el rey, y los recursos materiales y humanos que necesitaba llegaban con parsimonia. Lamentablemente, Juan de Asturias murió del tifus contraído durante una campaña militar el 1 de octubre de 1578.

Realmente la razón de su muerte responde a una hemorroide mal operada que empeoró su estado de salud castigado desde hace meses por el tifus. Juan de Asturias fue un personaje muy apreciado por la Europa católica. Ahora bien, su figura y sus obras lo han puesto en la posición de un hombre de acción en la España de la Edad Moderna, varios historiadores especialmente franceses lo han tomado como objeto de estudio y también se han enfocado en la Batalla de Lepanto.

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