Guerra hispano-estadounidense

La Guerra hispano-estadounidense

La Guerra hispano-estadounidense fue el conflicto bélico que enfrentó a Estados Unidos y España en 1898, como resultado la intervención de la Unión americana en la Guerra de Independencia de Cuba. Al finalizar de la guerra, también conocida como el Desastre del 98, España perdía sus colonias en América y Estados Unidos ganaba importancia con 3 nuevas dependencias (Puerto Rico, Guam y Filipinas) y Cuba bajo su tutela. Nacía entonces una nueva potencia mundial.

Antecedentes

Tras la perdida de sus colonias en el centro y sur de América una España, ya en decadencia y plagada de conflictos, trataba de recuperar su dominio y reputación peleando con las demás potencias la repartición del continente africano. Era el periodo de las grandes expansiones y las tensiones por el poder; y aunque se hicieron numerosos acuerdos, las potencias no parecían ponerse de acuerdo.

Las tensiones solo escalaron cuando apareció una nueva y joven nación en la competencia, Estados Unidos. La joven nación llevaba años detrás de Cuba e incluso había ofrecido comprarla en varias ocasiones, sin embargo, la propuesta había sido rechazada en todas estas.

Cuba, era una de las colonias más ricas de España y desde las independencias y constante luchas con otros territorios, se había convertido en la insignia del poder de la Corona, por lo que era impensable que renunciara a ella. No obstante, la colonia era todo menos sumisa, con el paso de los años en el territorio cubano había nacido un incipiente sentimiento nacionalista, motivado por las restricciones de la corona y como esta afectaba a los habitantes del territorio.  Los habitantes de la isla estaban cansados de los españoles y sus limitaciones para el comercio de la Caña. Esto los había llevado a levantarse en la Guerra de los Diez Años (1868-78), culminada con la Paz de Zajón y nuevamente en 1879 -1880 y 1895.

Estados Unidos no podía negar el valor económico y estratégico que poseía la isla, por lo que, aprovechándose de la crisis de España y las malas relaciones con la colonia, fue haciéndose cada vez más patente en la isla. Sus intereses estaban claros desde el inicio, por lo que no fue raro que al ganar la guerra no apoyara la independencia cubana como tal, sino que optara por una especie de tutoría en la que se beneficiaba de la isla y su ubicación.

La lucha por la independencia y el Maine

En 1895 y con José Martí a la cabeza comienza la Guerra de Independencia cubana. Cansados del dominio español, los cubanos se alzan en toda la isla pidiendo la independencia, sin embargo y como es sabido España no iba a ceder. La contienda se extendió por varios años dejando estragos en la colonia y grandes pérdidas a la Corona. Y es ahí, donde entra Estados Unidos, que en 1897 reclamaba que la guerra estaba afectando sus intereses. Pedía a España llegar a un acuerdo e implantar algunas reformas para evitar que se repitiera el estallido.

Sin embargo, ya era muy tarde para negociar, los rebeldes querían la independencia y España no iba dársela. Ante tal situación, Estados Unidos optó por amenazar a la potencia, pero España no cayó ante las provocaciones. Cada vez parecía mas inminente la guerra, pues las campañas en la prensa no hacían mas que aumentar la animadversión en los dos lados.

Así, tras varios meses de investigación y varios acercamientos llegó a Cuba, el acorazado de la discordia, Maine. Este atraco en la isla sin miramientos, ni permisos el 25 de enero de 1898 y aunque era una clara afrenta contra las autoridades españolas, estas supieron mantener las apariencias. El acorazado y todos sus tripulantes permanecieron en la isla hasta que, el 15 de febrero de 1898, una explosión hacia volar las piezas de la embarcación, mientras cientos de hombres se ahogaban en la costa.

En el momento se pensó era una declaración de guerra; se decía España ha atacado al Maine, aunque no era así. Un lado decía que habían atacado y otro lo negaba, la situación siguió así hasta que fue insostenible. Cabe mencionarse que la prensa jugo un gran papel en el estallido del conflicto, especialmente los periódicos de William Randolph Hearst y sus caricaturas.

Finalmente, en abril se declaraba la guerra, después de que Estados Unidos lanzara su ultimo ultimátum, se iban los españoles o iniciaba la guerra y así fue.

El desastre del 98

La guerra que estallaría en Cuba en abril, se extendería pronto a las otras colonias españolas en el Pacífico: Guam, Puerto Rico y Filipinas. No obstante, poco pudo hacer España contra el avance estadounidense, en cierto punto se llego a pensar que la perdida estaba en los planes de España, pues las colonias para ese entonces eran ingobernables.

Mientras la armada estadounidense acababa con la flota española, España solo tenia un triunfo el mar: el hundimiento del USS Merrimac. El contraste entre las armadas era innegable, por lo que en julio comenzaban las negociaciones de una paz que no llegaría hasta unos meses más tarde.

El 16 de julio se rendía Santiago de Cuba y si bien el triunfo era en gran medida cubano, los estadounidenses no dejaron que estos disfrutaran la victoria. Como ya se ha mencionado, al gobierno estadounidense y a su armada poco le importaba la independencia de la isla. Unos días mas tarde iniciaba la ofensiva terrestre estadounidense en Puerto Rico.

Comenzó con la batalla en Yauco y continuó con los combates de Fajardo, Coamo, Guayama y Asomante, mientras que desde el mar el acorazado USS Iowa se encargaba de bombardear las fortificaciones españolas. La contienda termino rápido con la rendición de España, que ya había perdido en Filipinas y Cuba.

El 13 de agosto tuvo lugar la batalla de Manila, el ultimo enfrentamiento de la guerra, que terminaría con la ocupación de la capital. Esta batalla fue acordada por los dos bandos, por lo que en algunas ocasiones se la llama la Batalla simulada de Manila.

Con la mediación de Francia, el 12 de agosto se firma un protocolo en Washington y ya en diciembre se firmaba la Paz de París, acuerdo que dejaba a Cuba, Filipinas, Guam y Puerto Rico en manos de Estados Unidos. España perdía entonces sus últimos territorios coloniales.

Los otros territorios que quedaban en el Pacifico fueron vendidos más tarde a Alemania, a través de tratado hispano-alemán.

Consecuencias

La perdida de las colonias afecto seriamente a España, pues, su ya inestable monarquía comenzaba nuevamente a fracturarse, tras haberse recuperado con la Restauración. Lo anterior daría paso a la Segunda República en 1931. A Cuba tampoco le fue bien con el acuerdo, no había obtenido su independencia y ahora estaba bajo la tutela del más beneficiado con la guerra, Estados Unidos, la nueva potencia. Las otras 3 intendencias trabajaron unos años para Estados Unidos, antes de alcanzar su independencia. A fin de cuentas, quien ganó fue Estados Unidos, pues no solo demostró su poderío, sino que también alcanzó el título de potencia en ascenso.

Sabias que…

Una de las grandes figuras de la guerra fue Theodore Roosevelt, quien terminó convertido en todo un héroe nacional.

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