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Biografía de Alberto Fujimori

Alberto Fujimori (28 de julio de 1938) político, presidente de Perú entre 1990 y 2000. Nació en Lima, Perú. Como político es reconocido por haber fundado la agrupación Cambio 90. Fujimori fue criado en una familia de clase media, su padre fue Naoichi Fujimori y su madre Mutsue Inomoto, ambos japoneses. Por esta situación Fujimori goza de la ciudadanía japonesa. Se educó en el Colegio Nuestra Señora de la Merced, La Rectora y cuando terminó su etapa escolar ingresó a la Universidad Nacional Agraria La Molina en 1957. Posteriormente se trasladó a Francia para estudiar física pura en la Universidad de Estrasburgo. Luego, se doctoró en el país norteamericano, específicamente en la Universidad de Wisconsin-Milwauke.

Retornó su país para ejercer el cargo de docente en la universidad que egresó y luego fue decano de la Facultad de Ciencias. Desde 1984, fue elegido rector, cargo que ocupó hasta 1989 cuando asumió como presidente de la Asamblea Nacional de Rectores. También fue anfitrión de un programa de televisión de debate llamado Concertando, transmitido por Televisión Nacional del Perú. Para 1990 se lanzó a la vida política desde que fundó el movimiento Cambio 90. En ese sentido, se presentó como candidato a la presidencia en las elecciones generales de ese año al frente del mencionado movimiento. Fujimori, entonces desconocido en las esferas políticas recibió un apoyo inicial de sectores marginales de la sociedad peruana, pequeños empresarios y algunas iglesias evangélicas.

Le ganó en segunda vuelta al escritor Mario Vargas Llosa; quien lideraba el Frente Democrático (Fredemo), que agrupaba a los partidos tradicionales de centro y derecha del Perú. Fujimori tuvo el apoyo del gobierno aprista de Alan García. Durante esta etapa comienza a trabajar con Vladimiro Montesinos, abogado y ex-capitán del ejército. Elegido presidente puso en marcha un duro plan de ajuste para paliar la grave situación económica. Al poco tiempo de estar en el poder sofocó un intento de contragolpe protagonizado por varios militares. Lo que hizo fue convocar unas elecciones el 6 de diciembre de 1992 para un denominado Congreso Constituyente Democrático, que fueron boicoteadas por los partidos tradicionales del país. Así que, disolvió el parlamento.

No le bastó con ello, sino que elaboró una nueva constitución acorde con sus ideales e intereses políticos; uno de ellos fue aprobar la reelección presidencial inmediata, a diferencia de la Constitución de 1979, que la prohibía. Como consecuencia, se lanzó luego para ser reelegido, contando con mucho éxito. En este periodo Perú fue testigo de un crecimiento económico. Aunque también vivió un periodo de conflicto interno producto de una serie de secuestros en donde la embajada japonesa fue sitiada y las personas en su interior tomadas como rehenes. Realmente la situación caótica en el país venía desde el gobierno de Alan García Pérez, había una grave crisis económica, la violencia terrorista estaba al tope y las acciones de las fuerzas políticas eran cuestionadas.

Cuando Fujimori llegó al gobierno fue acusado de generar ingobernabilidad y entorpecer las medidas necesarias para organizar el Estado. Su gobierno surgió bajo el lema de «Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional», como se le denominó, su bandera de lucha era la lucha contra el terrorismo proveniente de los grupos Sendero Luminoso (SL) y Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), ambos de orientación política de izquierda. Se conformó entonces el denominado Congreso Constituyente Democrático (CCD). Durante su gobierno se logró capturar a Abimael Guzmán Reynoso, líder de Sendero Luminoso. Gracias a la acción del Grupo Especial de Inteligencia (GEIN) de la policía, al mando del coronel Benedicto Jiménez, esto significó el inicio del derrumbe de este grupo subversivo, esto le dio más facilidad a la etapa electoral que vendría posteriormente. No todos apoyaban sus acciones y por ello, el general Enrique Salinas Sedó, buscó restablecer la institucionalidad democrática.

En las elecciones de 1995 Fujimori venció al ex-secretario general de la ONU Javier Pérez de Cuéllar, que se presentó a los comicios electorales como cabeza de Unión por el Perú. Pero el pueblo decidió elegirlo nuevamente porque estuvieron convencidos de los cambios que el Perú había tenido eran positivos: transcurridos los primeros cinco años de gobierno, el Perú registraba excelentes índices de crecimiento económico, una mayor confianza en la viabilidad política y un mayor respeto por las instituciones públicas. En el segundo periodo electoral se aprobó la ley 26657, denominada «Ley de Interpretación Auténtica», que pretendía justificar la postulación de Alberto Fujimori a un tercer período presidencial.

Posteriormente, en junio de 1997, tres magistrados del Tribunal Constitucional. En los años siguientes, la crisis económica, el autoritarismo del presidente y los cada vez más sonados casos de corrupción en el gobierno terminaron por acabar con la credibilidad y popularidad de Fujimori. Su tercer periodo presidencial fue duramente criticado dentro y fuera del Perú por las fundamentadas denuncias de fraude. La situación se agravó con el descubrimiento de las acciones de corrupción cometidas por su mano derecha: Vladimiro Montesinos. Se descubrieron pruebas de sobornos, lavado de dinero,narcotráfico, contrabando de armas y asesinato. Montesinos huyó del país, y la situación política provocó la dimisión del propio Fujimori, la detención por corrupción de gran parte de sus ministros, y el autoexilio de Fujimori en Japón en el año 2000.

Al año siguiente, fue acusado por corrupción, violaciones de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad. Tras varios pedidos de extradición por parte del gobierno peruano en noviembre de 2005 Fujimori llegó a Santiago de Chile, donde fue detenido y puesto en libertad condicional bajo fianza seis meses más tarde. Dos años después fue extradito a Perú, donde la Justicia inició de inmediato el primer proceso en su contra. El 7 de abril de 2009 el Tribunal Supremo de Perú condenó a Fujimori a veinticinco años de prisión, al hallarlo responsable directo del asesinato de veinticinco personas y de dos secuestros, crímenes perpetrados en los inicios de su gobierno.

Otro juicio, celebrado sumariamente, encontró a Fujimori culpable de los delitos de espionaje telefónico, compra de medios de comunicación y sobornos a parlamentarios, por lo que su condena aumentó seis años. Con la implementación de la ley de «ejecución humanitaria de la pena” que concibe que los presos mayores de 78 años puedan cumplir un tercio de su condena a través de vigilancia electrónica desde su domicilio, el expresidente se vio beneficiado. Pero nuevamente se ha destapado el debate que aun no ha tenido una conclusión para saber que pasará con el caso de Fujimori que actualmente goza de un muy mal estado de salud.