Ronaldo Nazario

Biografía de Ronaldo Nazario
Sin licencia conocida

Briografía de Ronaldo Nazario

Ronaldo Luiz Nazario de Lima (22 de septiembre de 1976), futbolista brasileño, mejor conocido como «el fenómeno». Su ciudad natal es Rio de Janeiro, Brasil.  Creció en una familia humilde precedida por su madre, una empleada que se dividía el día entre una pizzería y un supermercado, en ocasiones trabajaba hasta catorce horas al día con el único fin de mantener a sus tres hijos. Ellos vivían en un suburbio llamado Benito Ribeiro. La cara opuesta de lo que muchos conocen de Rio. Ronaldo fue muy bueno para el fútbol, era lo que más hacia al llegar al colegio. En un momento tuvo la oportunidad de jugar en el Flamengo, pero muchas veces tuvo que ausentarse por la falta de dinero que no le permitían desplazarse hasta el club.

Gracias al apoyo económico de algunos familiares pudo ingresar al Sao Cristovao, equipo que, por su gran rendimiento, dos años después lo trasladó al Cruzeiro de Minas Gerais. En aquel club se revalorizó rápidamente, atrajo muchas miradas y ensalzados comentarios, por ello, muchos equipos de Brasil se mostraron interesados por él. En 1993 el delantero relumbraba en el campeonato Mineiro; en una temporada marcó 44 goles. Sus exhibiciones en el Cruzeiro motivaron a Carlos Alberto Parreira, entrenador de la Selección de Brasil, a incluirle en el plantel rumbo al Mundial de Estados Unidos de 1994, a pesar de su corta edad. Brasil ganó el título, aunque Ronaldo no disputó ni un sólo minuto del torneo.

Fue contratado por el PSV de Holanda, donde jugó las temporadas de 1994 hasta 1996. Su desempeño fue imparable: marcó 35 goles en 36 partidos, ganó el trofeo de máximo goleador, su habilidad para jugar era tal que fue apodado el ‘Fenómeno’; era descrito como un torbellino ofensivo, imparable en carrera y con unos recursos descomunales. En la siguiente temporada fue autor de 19 tantos en 21 encuentros. En el último año que estuvo como jugador del PSV fue designado por la FIFA mejor jugador del mundo. Realmente la vida de este humilde muchacho, y la de su familia, cambió sorpresivamente gracias al fútbol.

Inmediatamente, Ronaldo fue fichado por uno de los mejores equipos de España, el F.C. Barcelona, con quienes firmó contrato por 8 años. El club catalán pagó al PSV 20 millones de dólares sin ningún remordimiento.  Es necesario mencionar que el traspaso de Ronaldo fue, en ese momento, el más caro del fútbol español. Pero realmente lo que Ronaldo le dio a este equipo no tiene precio alguno. En este club Ronaldo ganó fama mundial gracias a sus admirables jugadas, su inteligencia en la cancha y su magia al momento de tocar el balón. Dicha situación hizo que el Barcelona ampliara el contrato a diez años. El 20 de enero de 1997 fue consagrado nuevamente como el mejor futbolista del mundo, en suma, ese mismo año alcanzó el «Balón de Oro»

que concede la revista France Football.

Uno de los momentos más enigmáticos e inolvidables para los admiradores del fútbol fue cuando vistiendo la camiseta del Barcelona realizó una hazaña futbolística en el estadio Multiusos de San Lázaro en Santiago de Compostela. Ronaldo recibió el balón en el centro del campo y fue deslizándose por todo el campo de juego, mientras recibía agarrones y patadas, llegando a la portería contraria en donde resolvió con magia. Este hecho fue aplaudido por todo el estadio y fue noticia mundial. El Barça conquistó con el brasileño todos los títulos que contendió excepto la Liga que se la llevó el Real Madrid de Fabio Capello.

En el verano de 1997, Ronaldo dejó el Barcelona para fichar con el equipo italiano Inter de Milán. En este equipo lució el número 10 en su espalda, para él fue todo un honor porque el mismo número fue lucido por Pelé y por Zico. En el Inter su actuación, fue buena, pero estuvo trabada por las constantes lesiones que Ronaldo tuvo que afrontar, la más compleja fue mientras disputaba la la final de Copa ante el Lazio, en tan solo siete minutos luego de entrar recibió un impacto que le generó la rotura del tendón rotuliano derecho. Horas después se comunicaron noticias muy desalentadoras que desataron rumores del fin de Ronaldo como futbolista con tan solo 23 años.

Un año después, cuando Ronaldo se preparaba para afrontar la final contra Francia en el Mundial de 1998, fue víctima de una convulsión en el hotel. Afortunadamente, fue auxiliado por sus compañeros de cuarto. A pesar de su estado, Ronaldo decidió jugar aquel importante partido, donde salieron victoriosos y él la catalogó como “la copa de su vida”. Luego de la final, Lidio Toledo, médico del seleccionado explicó que el delantero sufrió este episodio por la presión del partido. En el Inter Ronaldo continuó con una serie de lesiones que prácticamente lo mantuvieron ausente de las canchas. Tuvo una aparición en el 2000, en la final de la Copa de Italia disputada entre el Lazio y el Inter de Milán. En una frenética carrera sin recibir ningún golpe Ronaldo cayó y se rompió los tendones de la rodilla derecha.

Desde entonces, Ronaldo tuvo que dedicarse por un año entero a largas jornadas de recuperación junto a los mejores fisioterapeutas. Piso nuevamente el terreno de fútbol el 19 de agosto de 2001 donde jugó un amistoso contra el equipo campeón de Nigeria. Ronaldo jugó 35 minutos, marcó un gol y a su salida fue ovacionado por todo el público. A pesar de que su condición física no era la mejor; Ronaldo participó en el Mundial de Corea y Japón 2002 donde reivindicó su condición de estrella. Fue el máximo anotador del torneo, y su actuación permitió al seleccionado de Brasil llegar a la final contra Turquía.

Gracias a su excelente actuación en el Mundial, el equipo merengue, presidido por Florentino Pérez, fichó al jugador brasileño por 45 millones de euros. En el club permaneció cuatro temporadas y media y su rendimiento aumentaba cada vez más; en la primera temporada realizó 30 goles en 44 partidos. En este momento el astro brasileño recogió los dos galardones más prestigiosos en el fútbol; el «Balón de Oro», y el premio FIFA al mejor jugador del planeta. Pero, la situación cambió a la llegada del técnico Fabio Capello, con el que tuvo una mala relación. Finalmente, Ronaldo abandonó el Real Madrid en el 2006. Ronaldo logró convertirse el máximo goleador de la Copa Mundial de Fútbol al alcanzar los 15 goles en la Copa Mundial de Fútbol de 2006, contribuyendo a que Brasil alcanzara su pentacampeonato mundial.

Volvió al Inter, pero su nivel se vio interrumpido nuevamente por una lesión, en el tendón rotuliano de la rodilla izquierda, que se dificultó debido a su sobrepeso. Luego, fichó en el Corinthians en el 2009, allí fue el responsable de 35 goles en 65 partidos. Finalmente, a los 34 años agobiado por los dolores musculares y las dolencias en sus rodillas decidió retirarse del fútbol.

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