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Marlon Brando

Biografía de Marlon Brando
Dominio Público / Crédito: Steve Troughton

Biografía de Marlon Brando

Marlon Brando (3 de abril de 1924 – 1 de julio de 2004), actor estadounidense. Brando nació en Omaha, Los Ángeles, Estados Unidos. Hijo del matrimonio formado por Dorothy Pennebaker, una artista apasionado y promotora del arte teatral de descendencia irlandesa, y Marlon Brandeau, que luego cambió su apellido a Brando, de familia francesa. Él tenía un fuerte carácter, se caracterizó por ser estricto con sus hijos y muy rígido en las cuestiones religiosas, perteneció a la comunidad de la Iglesia Episcopal. Trabajó como representante de una fábrica de productos químicos, por lo que la familia debía cambiar de residencia en varias ocasiones (Illinois, California, Minnesota), cuando se establecieron definitivamente en una granja de Libertyville, Illinois, en 1937, Dorothy decidió constituir un grupo de teatro.

Marlon Brando fue desde pequeño un chico inquieto y un tanto conflictivo, por ello, en la adolescencia se ganó el apodo de joven Bud. Su padre lo obligó a los 16 años a ingresar en la Shattuck Military Academy de Fairbult, Minnesota, con la finalidad de que adquiera disciplina y corrigiera sus hábitos rebeldes. Pero, lejos de ser así, el joven fue expulsado cuando cumplió los dos años en la institución militar. Ante tal situación, su padre enfurecido le quitó el apoyo.

Marlon Brando se vio obligado a realizar diversos trabajos para sostenerse, fue albañil y conductor de excavadoras. Al igual que sus hermanas, Brando quería mudarse a la gran Nueva York para probar suerte en el teatro, legado que su madre les había dejado. Una de sus hermanas que aún seguía en la ciudad de Marlon, decidió brindarle posada. Tuvo que desempeñar trabajos eventuales: vendedor de refrescos, lavaplatos, botones, ascensorista en unos grandes almacenes. Mientras esperaba su oportunidad.

Pero en este mismo momento; la situación familiar no era buena. Se presenció una lamentable incompatibilidad del matrimonio, las discusiones eran constantes y esto fue el motivo por el cual Dorothy cayó en el alcoholismo. Por este motivo, el grupo quedó en manos de un amigo de ella. Posteriormente, consigue el dinero suficiente para dirigirse a New York, allí tiempo después y gracias a su hermana ubicada en la ciudad conoce a Erwin Piscator, director del Dramatic Workshop en la New School for Social Research, fundador del Actor’s Studio. Asistió a las clases de Stella Alder, quien gozaba de gran prestigio en Moscú.

Brando empezó a participar en varias obras entre 1944 y 1947, tales como, Molière, Shakespeare, Ben Hetch, Cocteau, Bernard Shaw. En estas obras su talento fue puesto a prueba, obteniendo un gran resultado. Por esto, convenció a Tennessee Williams de que su talento era el ideal para encarnar por primera vez un personaje llamado Stanley Kowalski en la película Un tranvía llamado Deseo, dirigida por Elia Kazan y con el reparto de Vivien Leigh, Marlon Brando, Kim Hunter y Karl Malden. Esta película que fue merecedora de un Premio Oscar fue estrenada en 1951.

Marlon Brando consiguió que de la noche a la mañana todo Broadway hablara de él, debido a que las escenas en las que debía demostrar su poder de seducción fueron un verdadero éxito, que causó gran furor en las espectadoras. Con este protagónico nació la leyenda del cine. Un ícono que fue admirado y tratado de imitar por sus contemporáneos y que medio siglo después no se ha extinguido.

Participó en diversas producciones con gran éxito debido a su espíritu altivo que desde niño había desarrollado, esta naturalidad en su actuación y representación de personajes rebeldes causó las mejores críticas. Por ejemplo, en películas como ¡Salvaje! (1954), de László Benedek, o Piel de serpiente (1959), de Sidney Lumet. Otro filme destacable fue El baile de los malditos (1958), en donde Brando pudo dar muestra de su versatilidad interpretativa al encarnar el papel de un capitán de la Wehrmacht alemana, interpretando un papel más humano, diferente al estilo imperante de los filmes bélicos del momento.

Con sus tan solo seis años de carrera actoral, Brando se había convertido en un prestigio actor; había sido candidato al Oscar en cinco oportunidades, por sus participaciones en las siguientes películas: ¡Viva Zapata! (1952), del director Kazan, Julio César (1953), del director Joseph L. Mankiewicz, y por La ley del silencio (1954), en la que interpretó a Terry Malloy, ex boxeador de Nueva York, atormentado por el fantasma de la delación luego de haber contribuido a la siniestra caza de brujas liderada por el senador Joseph McCarthy.

Marlon Brando mostró una actitud de inconformidad frente a muchas acciones y actitudes de las polémicas estrellas de Hollywood, por su arrogancia o egocentrismo. Afirmaba que trabajaba contra el star-system, como lo denominó. Su estilo llamaba la atención de productores y de empresas de cine. Es verdad que rechazaba muchas ofertas de Hollywood, pero realmente más por saturación que por ideología. Esto se hizo más notorio en la década de los cincuenta, cuando su carrera estaba en la cima. Puede decirse que esa etapa terminó con su primer y único trabajo como director de cine en el film El rostro impenetrable (1961). Esta obra no fue valorada en su momento sino mucho tiempo después.

Trabajó con Bertolucci y Coppola en la cinta El Padrino, película estadounidense estrenada en 1972 dirigida por Francis Ford Coppola y producida por Albert S. Ruddy, de la compañía Paramount Pictures. Marlon ganó un nuevo Oscar gracias a su excelente actuación. Para el año 1978 participó en Superman, de Richard Donner, esta fue la película en la que mejor beneficio monetario recibió, con un salario de 14 millones de dólares. Luego de ahí, probó con papeles de mercenario, que caracterizaron la última etapa de su carrera actoral. Se dice que, a pesar de sus buenos salarios, su vida económica era desordenada y poseía varias deudas a causa de unas inversiones de finca raíz en Tahití.

Por otro lado, su relación fracasada con Joanna O’Callaghan, galesa, con quien compareció ante la justicia por años con el objeto de tener la custodia de su primer hijo, Christian, quien en 1990 fue procesado por el asesinato del novio de su hermanastra Cheyenne; ella al caer en una profunda depresión cinco años después del suceso se ahorcó en su cuarto, acabando con su vida. Esto fue un duro golpe para Brando.

El hombre conocido como “el mejor actor de todos los tiempos” estuvo hospitalizado en un centro médico de Los Ángeles por un problema de salud relacionado con el sobrepeso que sufría. El actor de 80 años sufrió un fallo respiratorio que terminó con su existencia el 1 de julio de 2004. Luego de su muerte se conoció el testamento en el que dejaba un patrimonio de unos 22 millones de dólares para diez hijos, concebidos en distintas relaciones. Sus cenizas fueron esparcidas en un acto especial en el Valle de la Muerte.

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