Leonhard Euler

Leonhard Euler
Dominio público

Biografía de Leonhard Euler

Leonhard Euler (15 de abril de 1707 – 18 de septiembre de 1783) matemático. Nació en Basilea, Suiza. Desde temprana edad demostró una gran habilidad para los números y le permitió ganar la admiración del patriarca de los Bernoulli. Es uno de los más eminentes matemáticos de su tiempo y también un destacado profesor de Euler en la Universidad de Basilea.

Sus padres Paul Euler, un pastor calvinista, y Marguerite Brucker se trasladaron Riehen. En su infancia Euler conoció los miembros de la reconocida familia de Bernoulli, compuesta por grandes matemáticos entre los que destacaba Johann Bernoulli, él ejerció una gran influencia sobre Leonhard. Para ampliar su educación fue enviado a Basilea. A la edad de 13 años se matriculó en la Universidad de Basilea y en 1723 recibió el título de maestro de Filosofía luego de estudiar de manera detallada a René Descartes e Isaac Newton. Al mismo tiempo estudió a profundidad las matemáticas.

En 1726 se doctoró con una tesis sobre la propagación del sonido bajo el título De Sono6​ y en 1727 participó en el concurso promovido por la Academia de las Ciencias francesa. Ganó el segundo puesto. Más adelante Euler quedó de primero y repitió dicho éxito en doce ocasiones. Catalina I lo convirtió en asociado de la Academia de Ciencias de San Petersburgo, donde relevó en la cátedra de matemáticas a Daniel Bernoulli, en 1733. A causa de su extrema dedicación al trabajo, perdió la visión del ojo derecho, hecho que no afectó ni a la calidad ni al número de sus hallazgos.

Fue invitado por Federico II el Grande a la Academia de Berlín, en donde logró refinar los métodos y las formas del cálculo integral (gracias a un cambio en los habituales métodos de demostración geométricos, que sustituyó por métodos algebraicos), esta fue usada por él como una herramienta de fácil aplicación a problemas de física. Lo anterior generó un cambio sustancial dentro de las matemáticas aplicadas, además desarrolló la teoría de las funciones trigonométricas y logarítmicas (definió la base de los logaritmos naturales).

Escribió Introductio in analysim infinitorum (1748) fue fundamental en el marco del análisis matemático y en la conceptualización de la función. Ese mismo año contribuyó de forma decisiva con el teorema sobre las funciones homogéneas y la teoría de la convergencia. En el campo de la geometría desarrolló conceptos básicos como los del ortocentro, el circuncentro y el baricentro de un triángulo, y revolucionó el tratamiento de las funciones trigonométricas con la denominada identidad de Euler.

Gracias a sus desarrollos matemáticos, otros científicos lograron aportar a la notación matemática de conceptos como función, expresión del número imaginario raíz de menos uno y suma de los divisores de un número. Por sus aportes hoy conocemos la teoría de números. En 1783 realizó varios estudios en el de la ley de la reciprocidad cuadrática. Lamentablemente, años después quedó totalmente ciego. Sin embargo, continuó produciendo conocimiento. Tanto así que, entre 1768 y 1772 escribió sus Lettres à une princesse d’Allemagne

, en las que expuso concisamente los principios básicos de la mecánica, la óptica, la acústica y la astrofísica de su tiempo.

En el campo de la mecánica debemos mencionar que aportó al campo de la mecánica de fluidos: la presión de una corriente líquida, brindó luces al problema de los tres cuerpos –interesado por la teoría del movimiento lunar-, así como la determinación precisa del centro de las órbitas elípticas planetarias. Tras su muerte, 18 de septiembre de 1783, se inició un gran proyecto de publicación de toda su obra científica, compuesta por más de ochocientos tratados. Sigue siendo uno de los matemáticos más prolíficos de la historia.

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