Historia

Historia del Descubrimiento de América

Historia del descubrimiento de América
Charles Le Brun / Dominio Público

Historia del Descubrimiento de América

El descubrimiento de América o invasión a las tierras americanas, empezó a planearse desde el 22 de mayo de 1492. Tras la aceptación de los Reyes Católicos al proyecto de Cristóbal Colón,  el trato se realizó bajo ciertas condiciones: nombrar Almirante del Mar Océano a Colón, nombrar virrey y gobernador de las tierras descubiertas y el diez por ciento de las ganancias del descubrimiento. Su propuesta fue negada, en un principio. Luego llegó a Huelva, una carta de los Reyes Católicos en la que se aceptó el trato y  ordenó a la municipalidad dar dos embarcaciones a la expedición al mando de Colón. A pesar de las dificultades, Colón pudo navegar el 3 de agosto con tres naves, la Santa María, la Pinta y la Niña. La primera, era una nao, mientras que las otras eran carabelas. Las naos eran barcos de tres mástiles y velas cuadradas, aptos para navegaciones extensas. Por su parte, las carabelas eran más livianas y maniobrables.

Cristóbal Colón, realizó una escala en las Canarias, la armada tomó rumbo al oeste. El almirante calculó que la distancia hasta Cipango sería de unas 700 leguas, pasaron las 700 leguas y no avistaron tierra, generando  decepción en sus hombres, y el miedo por una aventura que cada vez parecía más imprudente, afrontaron muertes, sequías, hambrunas y pestes.

Por fin, el 12 de octubre de 1492 llegan a la isla de Guanahaní, bautizada por Colón como San Salvador. El navegante siguió su periplo por las islas de este archipiélago, bautizando todo lo que veía, Santa María de la Concepción, Fernandina, Isabela. Arribo a la actual Cuba el 28 de octubre, después a  La Española. El 24 de diciembre la Santa María encalló a la altura del actual cabo Haitien y sus restos sirvieron para construir un pequeño fuerte, bautizado como Navidad.

El 16 de enero de 1493 Colón ordenó el regreso. Cuando Colón se presentó ante los reyes, llevó un par de indios, joyas de oro, y algunas especies. Afirmando que esta era una prometedora empresa. De allí, se desprenden tres viajes más. Colón partió del puerto de Cádiz con una poderosa flota de diecisiete naves el 25 de septiembre de 1493. Estos iban cargados de municiones, colonizadores y soldados, animales domésticos y plantas europeas. La empresa contó con doce misioneros y con los célebres Antonio de Marchena, Juan de la Cosa, Diego Colón, Alonso de Ojeda  y un tío de fray y Bartolomé de Las Casas. El desarrollo de la expedición fue mala, Colón decidió regresar, después de cinco meses de penurias en el fuerte La Isabela, sin antes nombrar a Bartolomé Colón, su hermano, Adelantado de la isla.

Gracias al trato con la Corona, pudo realizar el tercer viaje. Fue en el año 1498 con seis naves. Avistó el 31 de julio en una zona que impuso el nombre de Trinidad. Fundó Santo Domingo, a orillas del río Ozama. Colón, muy enfermo de gota, se enfrentó a una, La Corona mandó al comendador Bobadilla, mientras Colón regresó a la península. En el último viaje, pisó América por última vez, en junio de 1502, llego a una isla que denominó Martinino, trató de colonizar la costa de Veragua, pero los mosquitos y los aborígenes lo impidieron. Decidió navegar hasta Santo Domingo, pasando por Cuba, allí fue auxiliado y llevado a España, dos años después. Murió el 20 de mayo de 1506 en Valladolid, en el olvido y con el credo que había descubierto el camino hacia las Indias.

Esta aventura dejó el camino abierto a los europeos para continuar las exploraciones. Es necesario entender el contexto y el funcionamiento que se llevó a cabo para el desarrollo de las futuras expediciones con carácter de exploración, descubrimiento y conquista que se dio por parte de los españoles a las tierras no conocidas de América.

En el momento en que se integran los reinos de Castilla y de Aragón surge un deseo de expansión territorial, aunque estos dos reinos se aliaron no se unieron sus políticas, ni sus instituciones legislativas y judiciales. La expedición de Colon estuvo respaldad por la corona castellana y la bula inter caetera. Esta le brindó el derecho territorial sobre el Nuevo Mundo, esta bula fue concedida por el papa Alejandro VI en 1493. La iglesia católica fue muy importante porque legitimó las expediciones al Nuevo Mundo. A su vez era necesario que la Corona legitimara las expediciones colonizadoras, por lo que se adopta  el sistema de capitulaciones y requerimientos. Un contrato de vinculación y subordinación entre la Corona y un particular, se concedía una parte de los derechos de conquista del territorio.

Es conveniente aclarar que, estas capitulaciones tuvieron una importancia enorme para la Reina Isabel I, ya que  era sinónimo de aumento del patrimonio personal de la Reina, esto fue así hasta su muerte en 1504. En consecuencia, estas tierras pasaron a ser anexadas a la Corona castellana. Otro instrumento de legitimación fue el requerimiento, que avaló la conquista por la vía de la guerra, el sometimiento y la justa esclavitud de los indios, en un primer momento, luego de los africanos,  si ellos no accedían a someterse a la Corona y, de paso a la religión católica.

Es importante ahondar en los títulos jurídicos de la colonización española en América. Por ejemplo, el archipiélago de Madeira, tuvo la condición de res nullius, tierra sin dueño, el primero que la descubriera y posteriormente ocupara,  se le concedería el título jurídico. Ahora bien,  ¿Qué sucedía entonces con las tierras habitadas? Como el caso del Imperio Inca o el Azteca. Aquí los españoles adquieren otra visión consolidada desde el siglo XIV, según era legal apropiarse de tierras que estuvieran en manos de no cristianos.

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La Corona fue la institución que avaló todas las expediciones, pero los monarcas también lo hicieron, exigiendo el derecho de soberanía sobre todo pueblo conquistado. Así que, los conquistadores tenían el respaldo de la monarquía y de la Iglesia. En 1493 el papa Alejandro VI, otorgó a los Reyes Católicos, sobres las tierras conquistadas, plena y libre autoridad para manejar las tierras a su parecer. Para ese momento, existían dos títulos jurídicos: descubrimiento y derecho a la ocupación, y el segundo las concesiones papales. De modo que estos dos elementos fundamentaron la expansión colonial y la consolidación de la soberanía de la Corona en las nuevas tierras ocupadas.

Luego de un tiempo la Corona española decidió no conceder títulos de propiedad de tierras a los conquistadores, en consecuencia, estos solo podían administrarla y explotarla. Cuando se iba a iniciar un viaje a Nuevo Mundo la Corona ordenaba que la tripulación llevara consigo trabajadores naturales para asegurar la entrada de bienes de consumo a la metrópoli. Se les autorizó a los conquistadores para emprender exploraciones para el descubrimiento de nuevas tierras y tomar posesión de los bienes que pudiesen encontrar. La Corona autorizaba el establecimiento de cultivos y el uso de semillas traídas de España, a su regreso debían presentar a la Corona la décima parte de lo ganado. Muchos de los que aceptaron esta idea fueron españoles comunes que anhelaban conseguir e estas tierras un gran botín y regresar cargados de fortunas.

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