Historia del ajedrez

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HISTORIA DEL AJEDREZ

Mucho se ha especulado respecto al origen de uno de los más apasionantes juegos de mesa de la historia, el ajedrez. Este juego, rico en táctica, estrategia y lógica tiene una historia plagada de leyendas en torno a su invención. Si bien se pretende remontar a la historia del ajedrez, debemos tener en cuenta que sus fundamentos iniciales no son propios del juego que hoy existe, en cambio, su historia plasma una evolución de múltiples juegos de mesa que datan de varios milenios antes de Cristo.

 

Primeras piezas

El origen del tablero y algunas de las piezas que componen al ajedrez es tan antiguo como la civilización misma.

En excavaciones efectuadas en la antigua Mesopotamia (región ubicada entre los ríos Tigres y Éufrates) se han encontrado objetos que demostraban que el ajedrez o un juego similar existían por lo menos 4000 años antes de Cristo.

También en Egipto, específicamente En la tumba de Tutankamon (c. 1300 a. C.) junto a una gran cantidad de objetos que acompañaban a la momia se halló un tablero cuadriculado y piezas con significativa semejanza al ajedrez de hoy, aunque en menor cantidad.

 

Ancestros del Ajedrez

Duncan Forbes en su libro «Historia del Ajedrez» (Londres 1860) , luego Murray en «A history of Chess» (1913) y muchos historiadores más, señalan que el ajedrez tiene su origen en la India, más concretamente en el Valle del Indo, y data del siglo VI D.C. Además aseguran que SUSA BEN DAHIR fue su  inventor, de acuerdo con el siguiente relato:

«Estaba enfermo cierto rey de la India y la obsesión de su enfermedad se había apoderado de él. Le prescribieron que tratara de olvidar esa idea por medio de una distracción agradable. Fue con este motivo que SUSA BEN DAHIR elaboró o inventó el ajedrez.

Se lo presentó al rey y éste se puso muy contento y olvidó sus penas; luego de elogiarle la invención le dijo que pidiera lo que quisiera como recompensa. SUSA pidió que se le diera una moneda de oro por la primera casilla del tablero y que se fuera luego doblando el número por cada una de las casillas restantes en progresión geométrica».

El juego inventado por SUSA fue conocido como chaturanga, que significa entre cuatro, y respecto a este nombre existen dos teorías de su significado, pues algunos historiadores creen que hace alusión a las cuatro armas del ejército indio (caballos, carros, elefantes e infantería) y oros historiadores creen que aludía a las cuatro partes en que se dividían los ejércitos en el tablero de juego.

El chaturanga se difundió rápidamente por las rutas comerciales de la India, llegó a Persia, y desde allí al Imperio bizantino, extendiéndose posteriormente por toda Asia. Ya en Persia, del chaturanga provino el shatranj, un juego que conservaba la mayoría de las características de su antecesor.

El shatranj o ajedrez árabe no se regía propiamente por las reglas que rigen al ajedrez de hoy, la dama y el alfil (elefante) solamente podían avanzar de a dos casillas, y en lugar del enroque existía el «salto al rey», maniobra que permitía saltar por encima de una casilla. Usualmente la ficha que representaba al alfil era caracterizada a manera de camello, razón por la cual esta ficha podía saltar por encima de una casilla, dado que al camello en la cultura árabe se le atribuye un dominio sobre el resto de los animales.

 

Llegada de Ajedrez a europa

El juego llegó a Europa entre los años 700 y 900, a través de la conquista de España por el Islam, aunque también lo practicaban los vikingos y los Cruzados que regresaban de Tierra Santa. El registro de las primeras piezas de ajedrez en Europa data del año 900, estas fueron encontradas en Peñalba de Santiago, conociéndoselas como «las piezas o bolos de San Genadio».

Poco a poco con su llegada a Europa el ajedrez se va convirtiendo en el juego que hoy conocemos, las piezas se transforman con gran influencia de la edad medieval, ahora son llamadas rey, dama, caballo (caballero), torre y obispo, este último sustituye al elefante, aunque hasta nuestros días conserva su nombre, el de alfil.

Ya en los siglos XV y XVI, época del Renacimiento, comienzan a darse una serie de modificaciones en cuanto van apareciendo nuevos movimientos y reglas. Los peones adquieren el derecho de mover dos casillas en su primera jugada, y cuando llegan a la última fila pueden cambiarse por una pieza anteriormente capturada. El alfil ya podía desplazarse a lo largo de toda la diagonal, y pierde la facultad de saltar, pues ya no representa a un camello (según el ajedrez árabe), ahora es un obispo. La dama se moverá a lo largo de todas las casillas de su columna, fila y diagonales, convirtiéndose en la más hábil de las fichas, y se pone de moda el enroque italiano en el cual el rey se puede poner en las casillas del alfil, el caballo o la torre y la torre en las casillas del alfil o del rey, pero eran dos jugadas, y no una. Este enroque evolucionó hasta el enroque actual.

 

El Ajedrez de hoy

El ajedrez de nuestros días se vio sumamente influenciado por el sirio Philip Stamma de Aleppo, quien en 1737 publica en París su libro «El noble juego del ajedrez» y en el utiliza por primera vez en la historia un nuevo sistema de notación, la notación de Stamma, que no es otra cosa que la actual notación algebraica. Este sistema se considerará años más adelante como el único sistema de notación oficial.

En 1924 se funda en París la Fédération Internationale des Échecs (FIDE), cuyo lema es Gens una sumus (somos una familia) que cuenta con unos 175 países miembros. Es la segunda mayor federación deportiva del mundo tras la FIFA que tiene 180 países afiliados.

El ajedrez está considerado por el Comité Olímpico Internacional como un deporte, y las competiciones internacionales están reguladas por la FIDE. Los jugadores compiten a nivel individual en diferentes torneos, aunque también existen competiciones por equipos, siendo una de las más importantes las Olimpíadas de ajedrez.

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