Fernando Botero

Biografía de Fernando Botero
Créditos: Roel Wijnants / Attribution 2.0 Generic (CC BY 2.0)

Biografía de Fernando Botero

Fernando Botero Angulo nació en Medellín, Antioquia, el 19 de abril de 1932. Es un artista colombiano dedicado a la escultura, la pintura y el dibujo, caracterizado por otorgarle mucho volumen a las figuras humanas y animales.

Fernando Botero nació en una acomodada familia paisa, conformada por sus padres, David Botero y Flora Angulo, y por su hermano Juan David, mayor que él por cuatro años, y por su hermano menor, Rodrigo, quien nacería cuatro años después de Fernando, en el mismo año en que moriría su padre. En 1938 ingresa a la escuela primaria en el Ateneo Antioqueño, y luego entra en la Bolivariana para continuar con el bachillerato, pero es expulsado de la institución por un artículo que publicó en el periódico El colombiano acerca de Picasso, y por sus dibujos que eran considerados obscenos. Por ello se graduó de bachiller en el Liceo de la Universidad de Antioquia en 1950. Paralelo a esto, Fernando asistía a la escuela para toreros de La Macarena por pedido de un tío suyo. Pero debido a un problema relacionado con los toros, Botero dejó la plaza para iniciarse en la pintura. Es así como en 1948 realiza su primera exposición en Medellín. Dos años después, viajó a Bogotá donde realizó dos exposiciones más y conoció a algunos intelectuales del momento. Luego tuvo una estadía en la pensión de Isolina García, en Tolú, la cual pagó pintando un mural. Nuevamente en Bogotá, ganó el segundo puesto del IX Salón Nacional de Artistas con su óleo Frente al mar.

«El arte efímero es una expresión menor que no se puede comparar con la idea del arte concebido con el deseo de perpetuidad. Lo que mucha gente no entiende es que Picasso es un artista tradicional» Fernando Botero

Gracias al premio del IX salón, y a la venta de varias de sus obras, Fernando Botero viajó a España en 1952 para inscribirse en la Real Academia de Arte de San Fernando en Madrid, donde vivió vendiendo dibujos y pinturas en las inmediaciones del Museo del Prado. En 1953 fue a París junto al cineasta Ricardo Irragarri y después ambos viajaron a Florencia. Aquí entró en la Academia de San Marcos, en la cual fue fuertemente influenciado por los pintores renacentistas Piero della Francesca, Tiziano y Paolo Uccello. Ya en 1955 vuelve a Colombia para realizar una exposición con varias de sus obras hechas mientras estaba en Europa, pero esta es fríamente recibida por parte del público.

Woman With a Mirror / Foto:Luis García (Zaqarbal) / Attribution-ShareAlike 3.0 Spain (CC BY-SA 3.0 ES)

En 1956 se casa con Gloria Zea, con quien más adelante tendría tres hijos, Fernando, Juan Carlos y Lina. La pareja viaja a Ciudad de México, donde Fernando Botero ansiaba ver la obra de los muralistas mexicanos, aunque esta termina desilusionándolo. Es por ello que comienza a buscar un estilo propio para sus obras, y que contaría con la influencia tanto del mexicano Rufino Tamayo como del colombiano Alejandro Obregón. En esta búsqueda comienza a experimentar con el volumen primero en bodegones, para luego ir trasladándolo poco a poco a otros elementos. En 1957 expone con éxito en Nueva York con esta nueva sensibilidad artística. Al año siguiente volvió a Bogotá, donde lo nombraron docente en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Colombia. Aquí se presenta en el X Salón de Artistas Colombianos con su obra La Camera Degli Sposi, con la cual gana el primer premio, volviéndose el artista más importante del país en la pintura. Esta obra causó cierta polémica, pues en un primer momento fue censurada por ser casi una parodia de La Cámara de los Esposos, pintada por Andrea Mantegna; aunque luego fue reintegrada a la exposición por consejo de Marta Traba. Después, Fernando Botero expone sus obras en varios espacios de Estados Unidos, donde un empresario proveniente de Chicago le compra La Camera Degli Sposi.

“Fernando Botero y sus obras son los mejores embajadores de nuestro país en esta tierra de navegantes y descubridores, de poetas y fadistas”. Juan Manuel Santos

En 1960, Botero se separa de Gloria Zea y viaja a Nueva York. Aquí tuvo una vida modesta debido a que el gusto neoyorkino se encontraba más inclinado hacia el expresionismo abstracto. Debido a esto, Botero se vio influenciado por artistas como Pollock, que lo llevaron a experimentar con el color, la pincelada y el formato, hasta el punto de casi abandonar su estilo propio, caracterizado por la manipulación del volumen. Consciente de esto, Botero vuelve a su estilo habitual de colores planos y representaciones figurativas. A partir de 1962, inició una serie de exposiciones tanto en Europa, como en Estados Unidos y Colombia. Para 1970, año en que nace su hijo Pedro con su segunda esposa, Fernando Botero ya era el escultor más cotizado del mundo. Sin embargo, en 1974 muere su hijo Pedro en un accidente de tránsito, lo que llevó a su segundo divorcio y a una serie de huellas significativas en su quehacer artístico. Desde 1983, Fernando Botero lleva exponiendo sus obras y donándolas a algunas ciudades alrededor del mundo. Por ello podemos encontrar obras suyas en las calles de Medellín, Barcelona, Oviedo, Singapur y Madrid, entre otras. En el 2008, la Universidad Autónoma de Nuevo León, en México, le otorgó el Doctorado Honoris Causa.

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