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Cultura

Historia de Starbucks Corp

Starbucks Coffee

Historia de Starbucks Corp

La Starbucks Coffee Company se fundó en la ciudad de Seattle, Washington, Estados Unidos en 1971 por tres amigos que se conocieron en la Universidad de San Francisco en la década de los 60’s y tomaron como inspiración la calidad y el arte del café de sus viajes por Europa.

De esta manera, la primera tienda que se abrió en el Pike Place Market vendía granos de café tostado de alta calidad y especias y se basaba en compartir la experiencia del mejor café con los clientes, quienes se sentían muy atraídos por el estilo europeo del café y el agradable aroma que poseía la tienda. Así, este lugar resultó ser un rotundo éxito y consiguió captar la atención de Howard Schultz, un experimentado vendedor de una empresa proveedora de la tienda de Pike Place. Así, Schultz encontró en la compañía un gran potencial y en 1982, decidió incorporarse a la empresa como Director de Operaciones de Venta y Marketing, convenciendo a la compañía de que empezara a servir bebidas en 1984 ya que antes prácticamente sólo vendían granos de café. Un año más tarde, en 1985, el ejecutivo se sintió desairado por la compañía y decidió que lo mejor era renunciar para fundar su propia empresa: “Il Giornale”. Sin embargo, dos años después, el comité ejecutivo de Starbucks decidió vender la compañía a Schultz. Por tal razón, Howard decidió cambiar el nombre de “Il Giornale” para comenzar a trabajar bajo el nombre de Starbucks, y así, inició la implacable expansión de la cadena a lo largo y ancho de los Estados Unidos.

Del año 1987 al 1992 Starbucks abrió 161 tiendas, superando el objetivo inicial que se habían trazado de abrir sólo 150 tiendas en 5 años. Pero debido a que desde los inicios se mantuvo la norma de inaugurar tiendas propias y no por medio de franquicias para mantener la calidad y el pleno control sobre la empresa, continuamente se vieron obligados a conseguir nuevo capital-riesgo, lo que se hizo cada vez más difícil por las pérdidas financieras que arrojaban los primeros balances de la compañía. A pesar de que Schultz ya había pronosticado con anterioridad que seguirían teniendo pérdidas en los primeros años, sorprendentemente Starbucks comenzó a ser rentable en 1990.

En 1988, Starbucks tomó la decisión de dar beneficios de salud integrales a todos sus empleados, un beneficio que en ese entonces era diferente a lo que las normas exigían y que de hecho hoy en día, todavía diferencian a Starbucks de la mayoría de las compañías de los estadounidenses. Unos años más tarde, en 1991, la Starbucks Coffee Company introdujo otro nuevo beneficio para sus empleados: la “Acción Grano” (Bean Stock), un plan de opción de acciones para todos los trabajadores de la compañía desde el management hasta el barista, lo que provocó que todos los empleados de la compañía se constituyeran como socios de la misma. En 1996, Starbucks ya contaba con más de 1.000 tiendas a lo largo de los Estados Unidos y Canadá, y sumado a ello, ya había abierto su primera tienda a través de Starbucks Coffee Internacional en Japón.

Tres años más tarde, en 1999, Starbucks publicó su “Declaración de Misión y Guía de Principios” en un momento en que eso tampoco era muy común en la cultura corporativa de las organizaciones. Sin embargo, Starbucks, a diferencia de la mayor parte de las compañías del mundo, ha conseguido que estos principios permanezcan vigentes en el corazón de todo lo que la multinacional hace, y en parte, eso explica el por qué la marca es tan bien definida y el motivo por el cual los empleados tienen tan en claro lo que la compañía significa. En el año 2000, Howard Schultz decidió abandonar su puesto para ocuparse de la estrategia global y dedicar más tiempo a su otra pasión: el baloncesto.

Sin embargo, en 2008 los accionistas decidieron despedir a Jim Donald, quien había asumido el puesto de Schultz que retomo su puesto. Ese mismo año, el 26 de febrero cerraron durante un día, todos los establecimientos estadounidenses: 7.100 tiendas en total, con el fin de que los empleados recibieran un entrenamiento especial, pero lo verdaderamente importante era el mensaje que Starbucks estaba lanzando al mundo: Bien, hemos perdido nuestra esencia, lo sentimos, nos hemos dado cuenta y prometemos arreglarlo y volver. Así, Starbucks, en una magistral operación de marketing, colocó ese día un cartel en cada uno de los establecimientos cerrados en el que se leía: “Nos estamos tomando un tiempo para perfeccionar nuestro café; un gran café requiere práctica, y por eso nos estamos dedicando a mejorar nuestro arte”. Así, consiguieron retomar su esencia y volver a flote, lo que se evidencia claramente en la existencia de más de 15 000 tiendas en 50 países.

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